Seguno día de incendio en la Costa Brava. El fuego declarado en La Bisbal d’Empordà ha quemado unas 2.300 hectáreas, ha obligado a confinar a unas 10.000 personas y ha alcanzado viviendas de una urbanización en Calonge.
La novedad desde la última actualización de anoche es importante: las llamas han llegado a la urbanización Cabanyes de Calonge, donde una casa ha ardido y otras viviendas han sufrido daños en jardines y vallas.
El incendio afecta al espacio protegido de Les Gavarres y se ha visto impulsado por la tramontana, la marinada y las altas temperaturas. Los equipos de emergencia trabajan con la prioridad de estabilizar el perímetro antes de que vuelva a complicarse el viento.
Casas afectadas en Calonge
El salto a una zona residencial cambia la lectura de la noticia. Ya no es solo hectáreas quemadas. Es riesgo directo para viviendas, vecinos y municipios turísticos en plena temporada alta.
Unas 120 personas pasaron la noche en un pabellón deportivo en Calonge, mientras se mantienen restricciones de movilidad y peticiones de evitar desplazamientos a la zona.
También se han evacuado o confinado grupos vulnerables, incluidos niños que estaban en colonias.
El origen del fuego y el papel del viento
Los Mossos detuvieron a un hombre por su presunta relación con el origen del incendio, ligado al uso de una sierra radial en una zona con restricciones por riesgo extremo.
El incendio combina tres factores de máximo riesgo: vegetación seca, viento cambiante y calor. Ese contexto explica por qué el fuego ha avanzado con rapidez y por qué la prioridad es cerrar el perímetro antes de que aumente la inestabilidad.