La consellera de Interior y Seguridad Pública de la Generalitat de Cataluña, Núria Parlon, ha señalado que el Departamento contempla la posibilidad de que este próximo sábado 31 de octubre se repita un escenario de violencia en Barcelona y ha recalcado que se activarán todos los recursos disponibles para impedir que la situación se asemeje a la vivida el pasado fin de semana.
Parlon ha comparecido este miércoles en la Comisión de Interior del Parlament junto al director general de los Mossos d'Esquadra, Ferran López, y la comisaria jefa del cuerpo, Sílvia Catà, para dar cuenta de los disturbios y altercados registrados el sábado en Barcelona, que se saldaron con 133 detenidos, 85 de ellos menores de edad, además de numerosos comercios saqueados y daños en el mobiliario urbano.
La consellera ha atribuido los hechos del sábado a un “fenómeno nuevo” de violencia juvenil que, bajo la cobertura de supuestas movilizaciones estudiantiles y sociales para exigir mejoras educativas, aprovechó para salir a la calle con el objetivo de delinquir y robar en distintos establecimientos, según ha explicado.
Por su parte, Catà ha recordado que el precedente más cercano, por volumen y características, fueron las protestas relacionadas con el rapero Pablo Hasél en febrero de 2021, que concluyeron con 17 menores detenidos, una cifra que este sábado se ha multiplicado por 5.
Investigación policial y convocatorias en redes
En relación con la nueva convocatoria difundida para este sábado a través de redes sociales, Catà ha admitido la preocupación en el seno del cuerpo, aunque ha subrayado que, de todas las protestas monitorizadas por la Comissaria General d'Informació, esta es la única que está impulsada por algún actor externo.
Ha insistido, no obstante, en que la investigación policial continúa abierta y se sigue trabajando para determinar quién o qué está detrás de estas movilizaciones juveniles, organizadas principalmente mediante plataformas de mensajería masiva. Sobre este punto, Catà ha detallado que ya se han cerrado 2 canales de Telegram que incitaban a nuevos altercados el día 31.
Este martes, los Mossos d'Esquadra solicitaron la colaboración del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), dependiente del Ministerio del Interior, con el objetivo de bloquear la creación de nuevos grupos en aplicaciones de mensajería que puedan servir para convocar a más jóvenes y promover disturbios.
La comisaria jefa ha concretado que esta actuación forma parte de una de las 3 líneas de trabajo abiertas, junto con la investigación penal en marcha y el estudio de las 300 identificaciones realizadas el sábado, “información clave”, según Parlon, que permitirá obtener más datos sobre las personas implicadas en los disturbios y avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
Al mismo tiempo, Catà ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la población ante la posibilidad de nuevas convocatorias: “No nos encontramos frente a una amenaza generalizada para la seguridad pública ni un fenómeno extenso en la juventud”, ha afirmado.
Operativo de los Mossos y nuevas detenciones
En cuanto al dispositivo policial del pasado sábado, el jefe del cuerpo ha rechazado que “cogiera por sorpresa” a los Mossos d'Esquadra. Ha indicado que en las inmediaciones de plaza Catalunya ya se habían desplegado más de 30 unidades de orden público para saturar el espacio y que en el CECOR de la calle Lleida existía un operativo previo planificado.
“No atinamos con el grado de violencia que nos encontramos el sábado, aparentemente desorganizada”, ha reconocido López, quien ha sostenido que los jóvenes no perseguían otra finalidad que “destrozar y saquear”.
Ha avanzado, además, que se producirán nuevas detenciones que se añadirán a los 133 arrestos practicados el pasado fin de semana, con una media de edad de 19 años, según ha detallado.
(HABRÁ AMPLIACIÓN)