El tiempo será decisivo para contemplar el eclipse solar de hoy, 12 de agosto de 2026. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que al final de la tarde, coincidiendo con el fenómeno, predominen los cielos poco nubosos o despejados en buena parte de España, aunque existen varias zonas donde la nubosidad puede dificultar seriamente la observación.
La situación más complicada se concentrará en el norte de Galicia y el área cantábrica, precisamente territorios incluidos en la franja de totalidad de ocultamiento solar. A ellos se suman los Pirineos y las vertientes septentrionales de Canarias, mientras que durante la tarde también pueden desarrollarse nubes en áreas montañosas del norte y del este peninsular.
La posición del sol añade una dificultad adicional. España se encuentra al final de la franja de totalidad y el fenómeno se producirá muy cerca de la puesta de sol, por lo que no bastará con tener buena parte del cielo despejado: será imprescindible contar con visibilidad hacia el oeste y que las nubes no cubran precisamente esa parte baja del horizonte.
Norte de Galicia y Cantábrico, las zonas con más riesgo por las nubes
La previsión especial de AEMET para el eclipse sitúa uno de los principales problemas meteorológicos en el norte de Galicia y las regiones del área cantábrica, lo que afectará a zonas de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, que disponen de una posición astronómica privilegiada pero pueden encontrarse con unas condiciones meteorológicas desfavorables.
La nubosidad baja es especialmente problemática en esta ocasión porque el sol estará cerca del horizonte. Una capa compacta situada hacia el oeste puede ser suficiente para ocultar el sol durante el momento de la totalidad, aunque existan claros en otras partes del cielo.
Pirineos y zonas montañosas, pendientes de las nubes de evolución
Los Pirineos constituyen otra de las áreas donde la previsión meteorológica obliga a extremar la atención. A la nubosidad prevista se suma la posibilidad de que durante la tarde crezcan nubes de evolución en áreas montañosas, con chubascos o tormentas en algunos sectores.
AEMET contempla la posibilidad de fenómenos convectivos en puntos de los Pirineos orientales, la Ibérica turolense y el este de Castilla-La Mancha. También pueden desarrollarse nubes en otros sistemas montañosos del tercio oriental, de modo que la situación concreta puede variar de forma apreciable entre localidades relativamente próximas.
Esto no significa que el eclipse vaya a resultar imposible de observar en todas estas zonas. Las nubes de evolución y las tormentas tienen un carácter más localizado que una capa extensa de nubosidad baja, pero aumentan la incertidumbre justo durante las horas previas al máximo del eclipse.
Dónde habrá mejores condiciones para ver el eclipse
Fuera de las áreas más afectadas, la previsión de AEMET es considerablemente más favorable. En buena parte del territorio predominarán los cielos poco nubosos o despejados, lo que permitirá observar el eclipse siempre que exista un horizonte adecuado y no aparezcan nubes locales durante las últimas horas de la tarde.
Las zonas del interior peninsular alejadas de la nubosidad cantábrica parten con mejores condiciones meteorológicas. Esto resulta especialmente importante en sectores de Castilla y León, valle del Ebro y otras áreas interiores atravesadas por la franja de totalidad, donde el eclipse podrá alcanzar su fase más espectacular.
No obstante, una previsión de cielo poco nuboso no garantiza por sí misma una observación perfecta. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) recuerda que España se encuentra al final de la franja de totalidad, por lo que el sol estará descendiendo rápidamente hacia el horizonte occidental cuando se produzca el máximo.
El problema de que el sol estará muy bajo sobre el horizonte
La altura del sol será una de las claves del eclipse total del 12 de agosto de 2026 en España. En A Coruña, por ejemplo, el máximo llegará aproximadamente a las 20:28 horas y durante la totalidad el sol estará a unos 12 grados de altura sobre el horizonte.
Más hacia el este estará todavía más bajo. En Burgos, el máximo se producirá alrededor de las 20:29 horas, con el sol a unos 8 grados de altura. Esto obliga a buscar un lugar con una visión limpia hacia el oeste, sin montañas, edificios, árboles u otros obstáculos que puedan taparlo.
El caso extremo se encuentra en Baleares. En Palma, el eclipse comenzará alrededor de las 19:38 horas y alcanzará su máximo hacia las 20:32 horas, cuando el sol estará a apenas 2 grados sobre el horizonte. Incluso con un cielo prácticamente despejado, cualquier obstáculo o banco de nubes bajas hacia poniente puede impedir contemplar la fase más importante.
Baleares: más importante que nunca tener despejado el horizonte
La situación de Baleares durante el eclipse requiere precisamente diferenciar entre nubosidad general y visibilidad real. Las islas se encuentran al final del recorrido de la sombra por España y el máximo llegará cuando el sol esté prácticamente poniéndose.
Esto significa que una cantidad relativamente pequeña de nubosidad puede resultar decisiva si se concentra cerca del horizonte occidental. Por la misma razón, una montaña, edificio o arbolado situado hacia el oeste puede resultar tan problemático como las propias nubes.
Quienes quieran observar el eclipse desde Baleares deberían buscar un emplazamiento con la mayor apertura posible hacia poniente. En Palma, los apenas 2 grados de altura del sol durante el máximo dejan muy poco margen para salvar obstáculos situados en esa dirección.
Canarias: nubes en el norte y calima en las islas orientales
En Canarias, la previsión presenta diferencias importantes dependiendo de la isla y de la vertiente. AEMET prevé presencia de nubosidad baja especialmente en las vertientes septentrionales, donde las nubes pueden dificultar la observación del eclipse.
A ello se añade la calima prevista en Lanzarote y Fuerteventura, que puede reducir la transparencia atmosférica. La calima no tiene necesariamente el mismo efecto que una capa compacta de nubes, pero puede empeorar la visibilidad y reducir la nitidez con la que se contempla el fenómeno.
Por tanto, tampoco es recomendable trasladar una única previsión al conjunto del archipiélago. La orientación, la vertiente y la nubosidad local serán determinantes para saber hasta qué punto podrá observarse el eclipse desde cada punto.
Mapa de riesgo: dónde dificultarán las nubes el eclipse
La previsión meteorológica permite dividir España en grandes áreas según el riesgo que presentan las nubes para la observación. No se trata de una garantía de que el eclipse vaya a verse o dejar de verse en cada localidad, ya que la nubosidad puede evolucionar durante las horas previas, pero permite identificar las zonas que parten con mejores y peores condiciones.
Dónde habrá nubes durante el eclipse del 12 de agosto de 2026
| Zona | Previsión | Dificultad para observar el eclipse |
|---|---|---|
| Norte de Galicia | Cielos nubosos o cubiertos, con nubosidad baja | Alta |
| Asturias y área cantábrica | Nubosidad baja y cielos nubosos o cubiertos | Alta |
| Cantabria | Nubosidad en el área cantábrica | Alta |
| País Vasco | Riesgo de nubosidad, especialmente en la vertiente cantábrica | Media/alta |
| Pirineos | Nubosidad y posibilidad de nubes de evolución | Media/alta |
| Interior de Castilla y León | Condiciones generalmente más favorables | Baja, salvo nubosidad local |
| Valle del Ebro | Condiciones generalmente favorables, con atención a áreas montañosas | Baja/media |
| Ibérica turolense | Posibles nubes de evolución, chubascos o tormentas | Media |
| Este de Castilla-La Mancha | Posibles nubes de evolución y tormentas | Media |
| Baleares | El horizonte será decisivo por la escasa altura del sol | Muy dependiente del horizonte occidental |
| Norte de Canarias | Nubosidad baja | Alta en las zonas afectadas |
| Lanzarote y Fuerteventura | Presencia de calima | Media |
La previsión puede cambiar hasta las últimas horas
Aunque la previsión de AEMET permite delimitar las zonas con mayor riesgo de nubes durante el eclipse, la situación exacta puede evolucionar durante la tarde. Esto resulta especialmente importante con las nubes de evolución y las tormentas, cuya distribución puede ser muy irregular.
Por ello, una persona situada en una provincia con previsión generalmente favorable puede encontrarse con una nube justo en el horizonte, mientras que en una zona inicialmente más complicada pueden abrirse claros coincidiendo con la totalidad. La predicción municipal y la observación del horizonte durante las horas previas serán las referencias más útiles.
En cualquier caso, las condiciones meteorológicas no modifican las recomendaciones de seguridad. Durante las fases parciales del eclipse no debe mirarse directamente al sol sin protección ocular homologada para la observación solar, aunque haya nubes, porque estas no constituyen un filtro seguro para la radiación solar.