El mes de mayo terminó con un episodio de temperaturas muy altas en el suroeste de Europa, que dejó cientos de récords en países como Reino Unido, Francia y España. Junio ha comenzado todavía con ambiente cálido, aunque sin registros tan elevados como los de los últimos días de mayo.
El arranque del mes también ha estado marcado por el paso de frentes y vaguadas, que han dejado precipitaciones en zonas del tercio norte peninsular y en varias comunidades del área mediterránea.
Aguaceros intensos en Cataluña y la Comunidad Valenciana
Durante las últimas jornadas se han registrado aguaceros tormentosos muy intensos en puntos de Cataluña y la Comunidad Valenciana, con acumulados que localmente han superado los 90 litros por metro cuadrado en pocas horas.
Aun así, este fin de semana no se espera una situación meteorológica adversa generalizada. La previsión apunta a una subida de las temperaturas y a una estabilización progresiva del tiempo en buena parte del país.
Temperaturas por encima de la media en buena parte de España
El modelo europeo ha actualizado su previsión para lo que queda de junio y apunta a un escenario de temperaturas superiores a la media en la mayor parte de España.
Las anomalías positivas serían más destacadas en Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, la Comunidad de Madrid y algunos puntos del Prepirineo y del Sistema Ibérico. En estas zonas, si se confirma la previsión, los termómetros podrían situarse más de 3 ºC por encima de la media habitual para el mes de junio.
En buena parte del resto del interior peninsular, las temperaturas podrían quedar entre 2 y 3 ºC por encima de los valores normales de la época.
Posible nuevo episodio de calor intenso
Con este escenario, no se descarta que España registre al menos un nuevo episodio de temperaturas muy altas durante las próximas semanas. No obstante, la previsión también contempla posibles refrescamientos transitorios, asociados al paso puntual de frentes o cambios de masa de aire.
Las anomalías térmicas podrían ser más moderadas en el litoral gallego, la costa cantábrica, el litoral andaluz, algunos puntos de la costa mediterránea, Baleares y Canarias, donde el efecto regulador del mar limitaría el ascenso térmico. En el caso del archipiélago canario, por ahora no se aprecian anomalías significativas de temperatura.
Menos lluvia en la primera quincena
La evolución de las precipitaciones presenta más incertidumbre. En el inicio del verano, las lluvias suelen tener un carácter convectivo, es decir, aparecen en forma de tormentas y con una distribución muy irregular.
Para lo que queda de la primera quincena de junio, las precipitaciones podrían situarse por debajo de la media debido al predominio de las altas presiones. Aun así, el paso de algún frente desgastado o de alguna onda en altura podría dejar precipitaciones aisladas en determinadas zonas.
En Canarias, la previsión apunta al predominio de los alisios, aunque sin una tendencia especialmente definida en cuanto a lluvias.
La segunda mitad de junio podría traer cambios
Para la segunda parte del mes, el modelo europeo empieza a intuir posibles cambios en la circulación atmosférica. Un chorro polar más ondulado podría favorecer la formación de bloqueos en latitudes altas y permitir descuelgues de aire frío en el entorno de la Península.
Si este escenario se confirma, podrían aumentar las tormentas en algunas zonas del interior y en las sierras del sur peninsular, donde las precipitaciones podrían situarse por encima del promedio de la época.
Un mes marcado por calor y tormentas irregulares
La previsión para junio dibuja un mes probablemente más cálido de lo habitual en gran parte de España, con especial incidencia en el interior. En cuanto a las tormentas, el escenario será más variable: menor actividad en la primera mitad del mes y posibilidad de repuntes en la segunda, especialmente si se consolidan los descuelgues de aire frío en altura.
Por ahora, la señal más clara es la del calor por encima de la media, mientras que la evolución de las lluvias seguirá dependiendo de episodios tormentosos puntuales y difíciles de precisar con varios días de antelación.