El Sindicato de Inquilinas convoca una protesta ante Sánchez en Barcelona y exige contratos indefinidos

El movimiento por la vivienda trasladará este lunes la presión sobre Pedro Sánchez a Barcelona, coincidiendo con una visita del presidente del Gobierno a la ciudad. El sindicato reclama que el decreto que el Ejecutivo quiere aprobar el martes incluya la renovación automática de los alquileres para convertirlos, de facto, en indefinidos: "Si no lo incluye, será una farsa". Por ahora, la organización catalana descarta replicar la acampada instalada en la Puerta del Sol

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Un voluntario del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos. Gustavo Valiente - Europa Press

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La presión sobre el Gobierno por el futuro decreto de vivienda se trasladará este lunes de Madrid a Barcelona. El Sindicat de Llogateres de Catalunya ha anunciado una concentración coincidiendo con la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la capital catalana, con el objetivo de exigirle directamente que la norma prevista para el Consejo de Ministros del martes incorpore una de sus principales reivindicaciones: la renovación automática de los contratos de alquiler para que puedan mantenerse de forma indefinida.

La convocatoria llega después de un fin de semana de creciente movilización por el desahucio de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años expulsada esta semana de la vivienda madrileña en la que residía desde 1956. Tras la manifestación del sábado en Madrid, cientos de personas han mantenido una acampada en la Puerta del Sol con la vista puesta en el Consejo de Ministros del martes 29 de septiembre. En Barcelona, sin embargo, el sindicato ha decidido de momento no instalar una acampada y concentrar sus esfuerzos en la protesta durante la visita de Sánchez.

"Si no incluye contratos indefinidos será una farsa"

El portavoz del Sindicat de Llogateres, Enric Aragonès, ha elevado el tono ante las negociaciones que mantienen el PSOE, Sumar y los grupos parlamentarios. "Las 48 horas que vienen son cruciales", ha señalado, antes de advertir de que la organización no aceptará "medidas cosméticas". Para el sindicato, el punto decisivo será que el decreto permita que los contratos puedan renovarse automáticamente y no terminen dejando al inquilino expuesto a tener que abandonar la vivienda o aceptar nuevas condiciones una vez finalice el periodo establecido.

"Hacemos un llamamiento a los catalanes a decirle a la cara a Pedro Sánchez que no aceptaremos una farsa", ha afirmado Aragonès. La organización sostiene que una norma que no contemple los contratos indefinidos se quedaría lejos de las reformas que reclama el movimiento por la vivienda, aunque esa propuesta supone una demanda del sindicato y no forma parte todavía de un texto definitivo aprobado por el Gobierno.

Sánchez asegura que trabaja "contrarreloj"

La convocatoria se produce el mismo día en el que Sánchez ha respondido públicamente a Maricarmen y ha asegurado que el Ejecutivo trabaja "contrarreloj" para llevar un real decreto ley de vivienda al Consejo de Ministros del martes. El presidente ha pedido además a los grupos parlamentarios "un último esfuerzo" para garantizar que la norma pueda ser convalidada posteriormente por el Congreso.

El anuncio supone un paso respecto a los últimos días, pero no despeja una cuestión fundamental: qué medidas terminarán formando parte del decreto. Las negociaciones llevan meses abiertas y las diferencias entre los grupos de la mayoría de investidura han impedido hasta ahora cerrar un texto definitivo. Sánchez ha vinculado este domingo la urgencia de alcanzar un acuerdo al caso de Maricarmen y a los millones de ciudadanos afectados por los problemas de acceso a la vivienda, pero no ha confirmado que el Ejecutivo vaya a asumir íntegramente las cinco reivindicaciones presentadas por los sindicatos de inquilinos.

Los cinco puntos del "decreto Maricarmen"

El denominado "decreto Maricarmen" no es por ahora el nombre oficial de una norma del Gobierno, sino la propuesta que la Confederación de Sindicatos de Inquilinas presentó el viernes para intentar que el caso de la octogenaria desemboque en una reforma de mayor alcance. El texto elaborado por las organizaciones contiene cinco grandes bloques: medidas estructurales para impedir desahucios, reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos para regular alquileres de temporada y habitaciones, congelación de los precios, prórrogas efectivas y renovación automática de los contratos.

Es este último punto el que el sindicato catalán coloca ahora como condición fundamental. Su propuesta busca que la finalización ordinaria del plazo contractual no permita al propietario recuperar automáticamente la vivienda y que la relación de alquiler pueda continuar mediante renovaciones sucesivas. La regulación concreta, sus excepciones y su compatibilidad con el derecho de propiedad dependerían del diseño legal que finalmente se adoptara, por lo que hablar simplemente de "contratos indefinidos" resume una reivindicación cuyo desarrollo jurídico tendría que concretarse en la norma.

Barcelona no replica, por ahora, la acampada de Sol

La dirección del sindicato catalán se ha reunido este domingo para decidir cómo responder a la movilización surgida en Madrid. Finalmente ha descartado, al menos por ahora, reproducir una acampada como la instalada en la Puerta del Sol y ha optado por aprovechar la presencia de Sánchez en Barcelona para trasladarle la protesta. La decisión muestra una estrategia diferenciada: mantener la presión de forma simultánea en distintas ciudades sin que todas las movilizaciones adopten necesariamente el mismo formato.

El sindicato también ha llamado este domingo a concentrarse frente al edificio de la calle Entença en el que vive Rosario, la última inquilina convencional de una finca adquirida por un fondo en la que el resto de viviendas han sido transformadas en fórmulas de "coliving". La organización utiliza ese caso para defender que el problema no se limita al desahucio de Maricarmen y que afecta también a inquilinos que afrontan finalizaciones de contrato o transformaciones del uso residencial de sus edificios.

La protesta se extiende después del caso Maricarmen

La movilización de Barcelona forma parte de una ofensiva coordinada de los sindicatos de inquilinos. La Confederación había anunciado ya el viernes que exigiría al Ejecutivo la aprobación inmediata de su propuesta y ha pedido además a CC OO y UGT que convoquen una huelga general relacionada con la vivienda y el coste de vida si no prosperan sus demandas. Se trata de una petición de las organizaciones de inquilinos; las grandes centrales sindicales no han anunciado por ahora una convocatoria de esas características.

Este fin de semana, Madrid ha concentrado buena parte de esa presión. Después de la marcha del sábado, centenares de personas instalaron tiendas en Sol y han anunciado su intención de permanecer allí al menos hasta el martes, a la espera de conocer qué aprueba finalmente el Consejo de Ministros. Los organizadores han situado igualmente los contratos indefinidos entre sus condiciones principales.

Las próximas 48 horas, decisivas

El calendario concentra ahora las decisiones en apenas dos días. El lunes, Sánchez se encontrará con una protesta por la vivienda durante su visita a Barcelona; el martes, el Consejo de Ministros pretende aprobar el real decreto leyque lleva meses negociándose. Después llegará otro obstáculo: al tratarse de un decreto ley, el Gobierno necesitará que el Congreso lo convalide para que pueda mantenerse en vigor. Sánchez ha reconocido esa necesidad al pedir públicamente a sus socios parlamentarios que hagan un último esfuerzo para alcanzar un acuerdo.

El movimiento inquilino pretende utilizar esas horas para aumentar la presión. Su mensaje es que el impacto político del caso Maricarmen no debería terminar con una solución individual ni con medidas temporales, sino desembocar en una reforma de las reglas del alquiler. Barcelona será este lunes el siguiente escenario de esa disputa: mientras el Gobierno intenta cerrar un decreto que pueda aprobar y después convalidar, el Sindicato de Inquilinas advierte de que considerará insuficiente cualquier texto que deje fuera la renovación indefinida de los contratos.