La polémica por el ático de Chamberí ha traspasado las fronteras españolas. The Telegraph dedica este domingo un artículo a Isabel Díaz Ayuso bajo un titular especialmente contundente: presenta a la presidenta de la Comunidad de Madrid como la "Thatcher de Madrid" y sostiene que el caso del inmueble ha provocado una "caída en desgracia" de una dirigente a la que describe como una de las grandes figuras del conservadurismo español. Se trata de la interpretación política del periódico británico, no de un hecho objetivo sobre la evolución electoral de Ayuso, que continúa gobernando Madrid con mayoría absoluta. Artículo de The Telegraph
El diario repasa cómo Ayuso construyó durante los últimos años una imagen política basada en la confrontación con Pedro Sánchez, las rebajas fiscales, la defensa de la libertad económica y su oposición a buena parte de las restricciones aplicadas durante la pandemia. De ahí la comparación con Margaret Thatcher, una figura por la que la presidenta madrileña ha mostrado admiración. Sin embargo, The Telegraph considera que la compra por una empresa pública de un ático de lujo en Chamberí ha introducido un elemento especialmente incómodo para ese relato: el debate sobre si una operación pagada con dinero público podía terminar beneficiando directa o indirectamente a la propia presidenta.
Un ático de 6,3 millones que todavía busca comprador
El origen de la controversia está en la adquisición realizada en abril por Planifica Madrid, empresa pública dependiente de la Comunidad. El inmueble, situado en el paseo del General Martínez Campos, costó alrededor de 6,3 millones de euros y posteriormente se proyectó su alquiler a la Administración regional por 3.000 euros mensuales durante diez años, con un periodo inicial de 15 meses sin pagar renta. La documentación publicada posteriormente por el Gobierno regional definía entre sus posibles usos el de "alojamiento ocasional" para autoridades y contemplaba una zona de trabajo y otra de descanso.
La Comunidad defendió inicialmente que el inmueble podía servir como espacio temporal ante las necesidades derivadas de las obras previstas en la Real Casa de Correos. Después explicó que se trataba de un inmueble institucional disponible para diferentes consejerías y para situaciones extraordinarias. Un informe interno señaló, sin embargo, que no se había justificado suficientemente la necesidad de adquirirlo ni la idoneidad y el coste de la operación, aunque esas observaciones no paralizaron el expediente.
Ayuso ha rechazado reiteradamente que quisiera utilizarlo como residencia personal. "Jamás" quiso comprarse una vivienda con dinero público, ha asegurado, y ha definido la polémica como una "memez" y parte de una "persecución" contra ella. También ha defendido que buscaba por su cuenta una vivienda privada y que se paga personalmente sus gastos.
The Telegraph pone el foco en el desgaste entre los jóvenes
El periódico británico centra una parte importante de su información en el posible impacto político del caso, especialmente entre los votantes jóvenes afectados por las dificultades para acceder a una vivienda en Madrid. Para ilustrarlo recoge testimonios de jóvenes madrileños críticos con la operación e incluso de un futuro votante que asegura que optará por Vox en lugar del PP. Son testimonios individuales seleccionados por el medio y no permiten por sí mismos medir un cambio general en el electorado madrileño.
The Telegraph recoge también la valoración del politólogo Pablo Simón, profesor de la Universidad Carlos III, quien considera que la controversia ha restado parte del atractivo político que acompañaba a Ayuso y que las explicaciones ofrecidas hasta ahora no han conseguido cerrar el asunto. El análisis del diario vincula ese potencial desgaste con las elecciones autonómicas previstas para 2027, pero no existen todavía resultados electorales que permitan determinar cuál será el efecto final del caso.
El enfoque resulta significativo porque procede de una cabecera británica identificada tradicionalmente con posiciones conservadoras y que presenta a Ayuso como una figura que hasta ahora había destacado precisamente por su capacidad para competir electoralmente tanto con la izquierda como con Vox.
Sánchez convierte el ático en munición política
La polémica también ha sido aprovechada por el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez ha acusado públicamente a Ayuso de querer disponer de un "aticazo" pagado con dinero de los madrileños, una acusación política que la presidenta regional rechaza. Más Madrid y PSOE han reclamado además explicaciones parlamentarias y han llevado distintos aspectos de la operación a órganos judiciales y de fiscalización.
El caso tiene, no obstante, un matiz judicial relevante. La Fiscalía del Tribunal Supremo archivó el 23 de septiembre tres denuncias presentadas por particulares directamente contra Ayuso, al considerar que estaban sustentadas en informaciones periodísticas y no aportaban datos suficientes para atribuirle delitos de prevaricación o malversación. Ese archivo no equivale a validar todos los aspectos de la compra: existen actuaciones separadas relacionadas con la operación de Planifica Madrid que han seguido su propio recorrido judicial.
Una primera subasta desierta y un segundo intento de venta
La Comunidad decidió desprenderse del inmueble después de hacerse pública la operación. La primera oferta quedó desierta al no presentarse compradores, por lo que Planifica Madrid lo ha vuelto a sacar al mercado. La nueva licitación establece un precio base de 6.694.201 euros y mantiene abierto el plazo para recibir ofertas hasta el 21 de octubre.
La dificultad para venderlo ha prolongado una controversia que el Gobierno regional quería cerrar con rapidez. El consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, sostiene que el inmueble fue adquirido dentro de las competencias ordinarias de Planifica Madrid y que puede atender diferentes necesidades institucionales. La oposición considera, por el contrario, que todavía no se ha aclarado quién impulsó originalmente la compra ni por qué se eligió concretamente ese ático.
De "Santa Isabel" a la "Thatcher de Madrid"
El artículo británico recuerda también la trayectoria política de Ayuso desde la pandemia, cuando su enfrentamiento con el Gobierno central y su decisión de mantener abierta una parte importante de la economía madrileña impulsaron enormemente su popularidad entre el electorado conservador. En 2021 el PP madrileño incrementó de forma notable su representación y en 2023 consiguió la mayoría absoluta, lo que consolidó a Ayuso como una de las dirigentes con mayor poder interno dentro de su partido.
Es precisamente esa trayectoria la que The Telegraph contrapone ahora con el caso del ático. El periódico utiliza expresiones como "Madrid's Thatcher" y "falls from grace" para construir el relato de una líder que habría pasado de representar una nueva forma de hacer política conservadora a enfrentarse a una controversia relacionada con el uso de recursos públicos.
La valoración pertenece al diario británico. Ayuso continúa presidiendo la Comunidad de Madrid con mayoría absoluta, niega que el ático estuviera destinado a ella y no ha sido condenada ni acusada judicialmente por esta operación. Lo que sí ha conseguido el caso es algo que el Gobierno regional no ha podido evitar durante casi dos meses: mantener abierto el debate sobre quién decidió comprar un inmueble de 6,3 millones, para qué iba a utilizarse exactamente y por qué terminó poniéndose en venta apenas unas semanas después de salir a la luz.