La Región de Murcia ha registrado este domingo a las 11.59 horas un terremoto de magnitud 3,9 en la escala Richter, según los datos del Instituto Geográfico Nacional. El epicentro se ha situado en la localidad de Librilla, en el centro de la comunidad autónoma, y el movimiento se ha localizado a una profundidad de cinco kilómetros.
El seísmo ha durado solo unos segundos, pero ha sido perceptible para la población por su escasa profundidad. Además de sentirse en distintos puntos de Murcia, el temblor también ha sido notado en la provincia de Alicante, lo que ha ampliado el alcance del aviso entre vecinos de zonas próximas.
Por qué se ha sentido con claridad
La profundidad del terremoto es uno de los factores que explica que el movimiento haya sido percibido de forma clara. Cuando un seísmo se produce a pocos kilómetros de la superficie, la energía llega con menos amortiguación a las localidades cercanas, de modo que incluso magnitudes moderadas pueden generar un fuerte susto entre la población.
En estos casos, lo habitual es que muchos vecinos describan una vibración breve, un golpe seco o el movimiento de muebles, ventanas y objetos ligeros. La duración reducida del temblor no impide que resulte llamativo, especialmente en una zona acostumbrada a la actividad sísmica.
Librilla, una zona de actividad tectónica
Librilla se localiza en una fosa tectónica o cuenca neógena del Bajo Guadalentín, un territorio de marcada actividad sísmica dentro de la Región de Murcia. La zona está delimitada por importantes estructuras geológicas, entre ellas la falla de Alhama de Murcia, una de las más conocidas y vigiladas del sureste peninsular.
La actividad sísmica en este entorno no es excepcional, aunque cada episodio vuelve a recordar la vulnerabilidad de una región donde la interacción entre fallas puede generar movimientos perceptibles para la población.
El recuerdo del terremoto de Lorca
La falla de Alhama de Murcia está asociada al doble terremoto que sacudió Lorca en mayo de 2011, con magnitudes de 4,7 y 5,1. Aquel episodio causó nueve muertos y cuantiosos daños materiales, y quedó como uno de los desastres sísmicos más graves registrados en España en las últimas décadas.
Aunque el terremoto de este domingo en Librilla ha sido de menor magnitud, el recuerdo de Lorca hace que cualquier seísmo en la Región de Murcia genere especial atención. La recomendación en estos casos es mantener la calma, evitar el uso de ascensores si se sospecha de daños, alejarse de ventanas u objetos que puedan caer y seguir siempre la información oficial de los servicios de emergencia.