La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores de Madrid (Asaja) ha advertido de las consecuencias que puede tener para la siembra de cereal la suspensión cautelar de la caza de nueve especies de aves en la Comunidad de Madrid, una resolución judicial que irrumpe cuando las tareas de campo ya han arrancado o están a punto de hacerlo.
Según la organización agraria, la presencia de ciertas aves en las explotaciones puede ocasionar daños en los cultivos al alimentarse de las semillas recién depositadas en la tierra, lo que se traduciría en pérdidas económicas para los productores.
Asaja sostiene que la decisión llega en un contexto especialmente complicado para el sector, que ya lidia con el encarecimiento de insumos y combustibles, las dificultades derivadas de la climatología, los perjuicios causados por los conejos y unos precios en origen que, denuncia, ponen en entredicho la viabilidad de muchas explotaciones.
“Es una decisión que llega en un momento especialmente delicado para el campo, cuando muchos agricultores ya han comenzado las labores de siembra o están a punto de iniciarlas”, ha señalado el presidente de Asaja Madrid, Francisco José García, que ha pedido que se tenga en cuenta la realidad de los profesionales agrarios.
La reacción de Asaja se produce después de que la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) acordara a comienzos de mes suspender de forma cautelar la caza de nueve especies de aves silvestres en la Comunidad de Madrid para la temporada 2026-2027.
La resolución afecta a la caza de la becada, la codorniz común, la paloma zurita, el zorzal alirrojo, el zorzal real, la corneja negra, la paloma bravía, la perdiz roja y la urraca. La prohibición se mantendrá hasta el 31 de enero del próximo año y durante los pasos tradicionales hasta el 15 de noviembre.
La organización SEO/BirdLife fue quien solicitó la suspensión por el procedimiento de especial urgencia, argumentando que la captura de ejemplares puede mermar las poblaciones y su capacidad reproductora en campañas futuras. De acuerdo con sus datos, estas especies se encuentran en un estado de conservación desfavorable y han sufrido un descenso poblacional en los últimos años.