Garofalo, la pasta 'premium' de Ebro Foods, ha experimentado en España un fuerte impulso en los dos últimos años, con un repunte del 35,9%, consolidando al país como un “mercado importante” para la firma y avanzando muy por encima del incremento del 4% registrado por el consumo de pasta seca en ese mismo periodo.
En este intervalo, el consumo de pasta seca en el mercado español ha llegado a las 245.700 toneladas en los últimos doce meses, manteniéndose como un alimento habitual en la mesa de los hogares. La marca blanca continúa dominando el segmento y concentra en torno al 68,6% del mercado de pasta, de acuerdo con los datos de la consultora Nielsen.
“El mercado español es muy importante para Garofalo, donde estamos creciendo. Tradicionalmente, el precio ha sido uno de los principales factores en las decisiones de compra de los consumidores españoles. Sin embargo, estamos asistiendo a un cambio de tendencia”, ha asegurado Roberta Martinelli, Group Brand Manager de Ebro Foods y responsable de Marketing de Garofalo en España.
La directiva relaciona este giro con el peso creciente de los medios de comunicación, en especial los digitales, las redes sociales y los creadores de contenido gastronómico, que difunden nuevas recetas y formas de cocinar. “Hoy existe un interés creciente por conocer mejor el producto, aprender a prepararlo y entender qué diferencia a una pasta de calidad”, ha afirmado.
En este escenario, Garofalo ha lanzado la campaña “Garofalo no es cualquier pasta”, protagonizada por el chef Jordi Cruz, que suma cinco estrellas Michelin en sus restaurantes ABaC, Angle y Atempo, con la que pretende reforzar su posicionamiento diferencial y cuestionar la idea de que cualquier tipo de pasta es válida.
Esta nueva acción de comunicación busca trasladar ese mensaje al consumidor de una manera “sencilla, cercana y memorable”, según ha explicado la responsable de Garofalo en España.
“Con nuestra nueva campaña queremos invitar al consumidor a mirar la pasta de otra manera. Garofalo no es una pasta más, y por eso necesitábamos una idea capaz de cuestionar una creencia muy extendida: que cualquier pasta sirve”, ha señalado Martinelli.