Moncloa detecta una fuga de hasta el 12% de los votantes del PSOE hacia PP y Vox: la mayoría de derechas se mantiene en las encuestas

Según publica La Razón, los datos internos que maneja el entorno de Sánchez reflejan que entre el 10% y el 12% de quienes votaron socialista en 2023 se inclinan ahora por Feijóo o Abascal. El PSOE recupera parte del apoyo perdido entre antiguos electores de Sumar, pero los sondeos siguen situando a PP y Vox por encima de la mayoría absoluta de 176 escaños

Recursos de elecciones generales 2015, Senado, Cortes Generales, senadores, papeletas, sobres, urnas, votar, voto EUROPA PRESS

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  • PSOE26,9 %
  • Vox18,8 %
  • Sumar6,4 %
  • Podemos3,1 %
  • ERC2,2 %
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Media del último estudio de cada instituto en 30 días y su evolución semanal desde el 23J. Partidos con al menos un 2 %.

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La Moncloa maneja datos que reflejan una fuga de entre el 10% y el 12% de los votantes del PSOE en las elecciones generales de 2023 hacia el Partido Popular y Vox, según una información publicada este domingo, 25 de octubre, por La Razón. El trasvase de apoyos hacia las formaciones lideradas por Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal representa uno de los principales problemas electorales para Pedro Sánchez, que afronta los comicios del próximo 29 de noviembre con el objetivo de conservar el Gobierno. Aunque los socialistas estarían compensando parcialmente esas pérdidas gracias a la captación de antiguos votantes de Sumar, las estimaciones demoscópicas siguen mostrando una ventaja del bloque de las derechas.

La información, firmada por Carmen Morodo en La Razón, señala que la recuperación de parte del electorado progresista no estaría siendo suficiente para neutralizar los apoyos que el PSOE pierde hacia sus principales adversarios. El dato resulta especialmente relevante porque no se trata únicamente de una desmovilización de antiguos votantes socialistas, sino de un desplazamiento directo hacia las candidaturas de PP y Vox, que refuerza al bloque contrario. No obstante, el diario no publica el estudio interno original ni su ficha técnica, por lo que no es posible comprobar de manera independiente el tamaño de la muestra, las fechas del trabajo de campo o el margen de error de esa estimación.

Entre el 10% y el 12% de quienes votaron al PSOE en 2023 se inclinarían ahora por PP o Vox

La principal conclusión de los datos atribuidos a Moncloa es que entre uno de cada diez y algo más de uno de cada diez antiguos votantes socialistas optarían ahora por una papeleta del PP o de Vox. La cifra refleja un movimiento electoral que puede tener consecuencias relevantes en el reparto de escaños, especialmente en aquellas provincias donde pequeñas diferencias de votos determinan la adjudicación del último diputado.

En las elecciones generales del 23 de julio de 2023, el PSOE obtuvo el 31,7% de los votos y 121 escaños, mientras que el PP logró el 33,1% y 137 diputados. Vox consiguió entonces 33 representantes, por lo que la suma de ambas formaciones se quedó en 170 escaños, seis por debajo de la mayoría absoluta. El equilibrio entre bloques permitió a Sánchez continuar en La Moncloa gracias a los apoyos parlamentarios de Sumar y distintas formaciones nacionalistas e independentistas.

La situación reflejada por las encuestas de octubre de 2026 presenta diferencias importantes respecto a aquel resultado. El PSOE ha perdido una parte de sus apoyos de 2023, mientras que Vox registra una intención de voto superior a la que obtuvo en las urnas hace tres años. El PP, por su parte, mantiene una disputa con la formación de Abascal por parte de su electorado, aunque continúa por delante de Vox en las principales estimaciones publicadas.

Los datos internos difundidos por La Razón no detallan qué proporción del trasvase socialista se dirige específicamente al PP y cuál termina en Vox. Tampoco permiten concluir que ese porcentaje de electores haya tomado una decisión definitiva, ya que las transferencias de voto reflejan preferencias declaradas en el momento de realizar una encuesta, no resultados electorales consolidados.

El PSOE compensa parte de sus pérdidas captando antiguos votantes de Sumar

La segunda conclusión de la información de La Razón es que Sánchez estaría recuperando parte del terreno perdido mediante la captación de votantes que en 2023 apoyaron a Sumar, la coalición encabezada entonces por Yolanda Díaz. Este movimiento responde a una concentración de apoyos en torno al PSOE dentro del espacio progresista, especialmente entre quienes consideran que los socialistas tienen mayores posibilidades de encabezar una alternativa parlamentaria a PP y Vox.

Sin embargo, esta transferencia presenta una dificultad para el conjunto del bloque de izquierdas. Los votos que gana el PSOE procedentes de Sumar no son necesariamente apoyos nuevos para el espacio progresista, sino que en muchos casos representan un desplazamiento entre candidaturas que necesitan sumar sus diputados para formar Gobierno.

Los datos publicados por otras encuestadoras también reflejan ese fenómeno. El sondeo de 40dB. para El País y la Cadena SER, difundido el 9 de octubre, señalaba que el 12,2% de quienes votaron a Sumar en 2023 se inclinaba ahora por el PSOE en un escenario de división de la izquierda alternativa. Ese porcentaje descendía al 8,4% cuando se planteaba una candidatura unitaria de Frente Amplio que incluyera a Podemos.

La diferencia resulta significativa para la estrategia socialista. Una mayor concentración del voto progresista en el PSOE puede mejorar el resultado individual del partido de Sánchez, pero también reducir la representación de las fuerzas con las que necesitaría alcanzar acuerdos parlamentarios. Por ello, la recuperación del PSOE y la del conjunto de la izquierda no tienen por qué avanzar al mismo ritmo.

Qué dicen las encuestas: PP y Vox superarían los 176 diputados en varios sondeos

La información atribuida a Moncloa coincide con una tendencia recogida por buena parte de las encuestas privadas publicadas durante octubre, que otorgan al bloque formado por PP y Vox una suma de escaños superior a los 176 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.

El último promedio de DatosRTVE, actualizado el 23 de octubre, sitúa al Partido Popular en torno al 31,6% de los votos y 135 escaños, mientras que el PSOE obtendría el 26,8% y 106 diputados. Vox alcanzaría el 18,7% y 65 representantes, de manera que la suma de las formaciones de Feijóo y Abascal se situaría en aproximadamente 200 escaños.

Una fotografía similar aparece en el sondeo de 40dB. publicado por El País el 9 de octubre, que asignaba al PP una estimación central de 132 diputados y a Vox 66. En conjunto, ambas fuerzas alcanzarían 198 escaños, aunque el estudio contempla horquillas de resultados y no permite asegurar cuál será la composición del Congreso después del 29N.

Por su parte, NC Report para La Razón, en su encuesta publicada el 8 de octubre, situaba al PP en el 34,1% de los votos y entre 146 y 148 diputados, mientras que Vox alcanzaba el 18,2% y entre 61 y 64 escaños. El PSOE, según ese mismo estudio, obtendría un 25% de los sufragios y entre 98 y 102 representantes.

Estas estimaciones no son unánimes. El CIS, en su barómetro realizado entre el 1 y el 6 de octubre, ofrecía un escenario diferente, con el PSOE en primera posición, con el 34% de estimación de voto, frente al 22,2% del PP. Las diferencias entre institutos demoscópicos evidencian la importancia de considerar las metodologías, las fechas de recogida de datos y los márgenes de incertidumbre antes de extraer conclusiones electorales definitivas.

El trasvase de voto socialista también aparece en los sondeos públicos

La fuga de antiguos electores del PSOE hacia el PP y Vox no aparece únicamente en los datos internos atribuidos a La Moncloa. Las encuestas públicas también identifican este fenómeno, aunque con diferencias importantes en su magnitud.

El sondeo de 40dB. de principios de octubre estimaba que el 5,9% de quienes votaron al PSOE en 2023 se decantaría ahora por el PP y el 2,7% por Vox. La transferencia conjunta alcanzaba así el 8,6%, por debajo de la horquilla del 10%-12% que atribuye La Razón a los estudios internos del entorno de Sánchez.

En cambio, NC Report para La Razón calculaba en su encuesta del 8 de octubre una fuga del 10,9% hacia el PP y del 6,8% hacia Vox, lo que supone un 17,7% en conjunto. Estas diferencias muestran que las cifras cambian considerablemente en función del estudio utilizado y que el porcentaje atribuido a Moncloa no puede considerarse una medida definitiva del desplazamiento electoral.

Otro elemento relevante es la fidelidad de voto. Según 40dB., el PSOE conservaba al 70,9% de sus electores de 2023, frente al 74,5% del PP y el 92,8% de Vox. Esto significa que el partido de Abascal registraba, en aquel estudio, una proporción especialmente elevada de antiguos votantes dispuestos a repetir su elección.

El crecimiento de Vox condiciona también las opciones de Feijóo

El escenario que describen las encuestas plantea una cuestión adicional para el Partido Popular. Aunque Feijóo mantiene la primera posición en buena parte de los sondeos privados, el crecimiento de Vox modifica la relación de fuerzas dentro del espacio de derechas y puede influir en las condiciones de una eventual investidura.

Según la información publicada por La Razón, la formación de Abascal ha consolidado una base de votantes que no necesariamente regresaría al PP en las últimas semanas de campaña. Esto significa que un incremento del apoyo conjunto a ambas formaciones no tiene por qué traducirse en un fortalecimiento proporcional del Partido Popular, especialmente si Vox mantiene o amplía su representación parlamentaria.

El efecto de esta distribución será relevante en las circunscripciones pequeñas, donde el reparto provincial de diputados puede beneficiar o perjudicar a distintas candidaturas según la concentración del voto. A diferencia de una elección en una circunscripción única, en las generales españolas no basta con sumar los porcentajes nacionales de varios partidos para conocer cuántos diputados obtendrán.

Además, una eventual mayoría parlamentaria de PP y Vox no determina por sí sola la fórmula de Gobierno. La participación de ambas formaciones en un Ejecutivo, el reparto de responsabilidades y los acuerdos necesarios para una investidura dependerían de los resultados definitivos y de las negociaciones posteriores.

Sánchez confía en la movilización del voto progresista para el 29N

Los datos conocidos este domingo llegan cuando Pedro Sánchez intensifica su presencia pública y su actividad electoral, con el objetivo declarado de ampliar el respaldo parlamentario del PSOE. En una entrevista publicada también este 25 de octubre por El País, el presidente ha expresado su confianza en conseguir una mayoría progresista suficiente para continuar gobernando y ha rechazado dar por cerrada la disputa electoral.

El líder socialista está centrando parte de su discurso en la defensa de las políticas sociales y en advertir sobre los cambios que, a su juicio, introduciría un eventual Gobierno formado por PP y Vox. Al mismo tiempo, el PSOE reivindica su gestión económica y sitúa la vivienda, las pensiones y los salarios entre las prioridades de la campaña.

La principal incógnita de las próximas cinco semanas será si el PSOE consigue recuperar electores que ahora se inclinan por otras formaciones o por la abstención, y cómo evolucionará el reparto de apoyos dentro de ambos bloques.

Por el momento, la información de La Razón apunta a que los estudios internos manejados en Moncloa identifican una pérdida significativa de antiguos votantes socialistas hacia PP y Vox, mientras que los sondeos públicos reflejan una mayor concentración del voto a la izquierda del PSOE en torno a la candidatura de Sánchez.

El 29 de noviembre será cuando se compruebe qué parte de estos movimientos se traslada efectivamente a las urnas y cómo se traduce en la composición del próximo Congreso de los Diputados.