La Unió Llauradora calcula en más de 10 millones de euros el impacto directo sobre la producción agrícola derivado de los episodios de meteorología adversa registrados entre el 10 y el 15 de agosto, que han golpeado sobre todo a las comarcas de Utiel-Requena y la Vall d'Albaida, en la provincia de Valencia, y al Alto Palancia, en Castellón. La superficie dañada en su conjunto supera ya las 10.000 hectáreas.
De acuerdo con los primeros análisis de la organización agraria, las pérdidas se sitúan de forma más precisa en 10.107.837,72 euros y afectan a 10.058,90 hectáreas. No obstante, La Unió remarca que se trata de una evaluación inicial que deberá revisarse conforme se disponga de una información más detallada sobre la magnitud real de los desperfectos en las explotaciones.
Utiel-Requena, la zona más castigada
La comarca de Utiel-Requena concentra por ahora la mayor parte de la superficie dañada, con unas 7.389 hectáreas y un perjuicio económico que supera los 5 millones de euros (5.059.483 euros). Los daños se localizan sobre todo en los términos de San Antonio de Requena y Utiel, como consecuencia del pedrisco, y en Sinarcas, donde la tormenta causó igualmente serios estragos en los cultivos.
En Utiel-Requena, la viña es el cultivo con mayor repercusión económica, con pérdidas valoradas en 3.944.448 euros. En San Antonio de Requena se calcula una afección de unas 2.000 hectáreas de viñedo, mientras que en Utiel el área dañada alcanzaría unas 2.109 hectáreas de viña. En ambos municipios también se han detectado daños en otros cultivos leñosos.
La Unió cifra en unas 2.312 hectáreas la superficie de almendro afectada, con un quebranto cercano a los 555.000 euros, y en unas 711 hectáreas la de olivar, con perjuicios próximos a los 470.000 euros. En Sinarcas, además, el temporal ha incidido en el cereal pendiente de cosechar, cuyo retraso obedece a las restricciones impuestas este año para prevenir incendios.
En este municipio se calcula una superficie dañada de unas 257 hectáreas y unas pérdidas en torno a los 91.000 euros. A estos efectos se suman los provocados por la granizada de la semana pasada en la Vall d'Albaida, que perjudicó de forma especial a los términos de Otos, la Pobla del Duc, Quatretonda, Benigànim, Llutxent, Benicolet y Pinet, todos ellos en la parte oriental de la comarca, con daños sobre 2.176,70 hectáreas y un impacto económico directo superior a los 3,5 millones de euros (3.597.843,00 euro).
Graves daños en caqui, cítricos y olivar
Por cultivos, el caqui es el más perjudicado en la Vall d'Albaida, con 397 hectáreas dañadas y pérdidas calculadas en 2,11 millones de euros. A continuación se sitúan los cítricos, con 728,70 hectáreas afectadas y 958.848 euros de pérdidas, mientras que el olivar suma 1.051 hectáreas dañadas y un impacto económico estimado en 520.245 euros.
La caída de pedrisco en estas fechas resulta especialmente lesiva porque cultivos como la uva, los cítricos o el caqui tienen ya la cosecha cuajada y se encuentran en fases avanzadas de su ciclo productivo. Los golpes de la piedra pueden provocar la caída inmediata del fruto o generar heridas y daños externos que lo devalúen hasta hacerlo invendible, aunque permanezca en el árbol o la planta.
Afección en el Alto Palancia y petición de ayudas
A estas pérdidas se añaden las ocasionadas por el siniestro en el Alto Palancia, en concreto en los términos municipales de Bejís y Torás, donde La Unió sitúa la superficie dañada en 493 hectáreas de almendro y olivar y unas pérdidas directas de 1.450.512 euros. En esta comarca, el olivar concentra la mayor parte del perjuicio económico, con 237 hectáreas afectadas y casi 990.000 euros en daños, mientras que en almendro se calculan 256 hectáreas dañadas y unas pérdidas de 460.800 euros.
La organización agraria subraya que estas cifras recogen únicamente las pérdidas directas sobre la producción y no incluyen otros posibles desperfectos en el arbolado, las propias plantas, las infraestructuras de las explotaciones o las consecuencias que estos fenómenos puedan tener sobre la capacidad productiva de las plantaciones en próximas campañas.
Ante este escenario, La Unió reclama a la Conselleria de Agricultura una valoración “urgente” y “detallada” de los daños en todas las zonas afectadas y la puesta en marcha de medidas de apoyo para los agricultores con pérdidas significativas, así como actuaciones de tipo fiscal, financiero y cualquier otra iniciativa que facilite la recuperación productiva de las explotaciones.
En el caso de las explotaciones aseguradas, la organización pide también la máxima rapidez en las peritaciones de Agroseguro, con el fin de que los agricultores conozcan cuanto antes las indemnizaciones que les corresponden y no se retrasen los pagos. La Unió reitera igualmente la necesidad de “adecuar y reforzar” los instrumentos de aseguramiento agrario “ante una realidad climática en la que los episodios extremos tienen un impacto cada vez mayor sobre la rentabilidad y viabilidad de las explotaciones profesionales de la Comunitat Valenciana”.