La Unión Agroganadera de Álava (UAGA) calcula que la próxima campaña de vendimia en Rioja Alavesa será “históricamente adelantada”, ya que empezarán a requerir temporeros a partir del 24 de agosto. Al mismo tiempo, la organización agraria sostiene que la calidad de la uva será “excelente” gracias a la ausencia de humedad, lo que ha evitado incidencias fitosanitarias durante todo el ciclo.
El presidente de la comarca de Rioja Alavesa en UAGA, Juanjo García Berrueco, ha señalado en declaraciones a Europa Press que “la previsión es que esté muy adelantada, algo histórico que nunca se ha hecho en las fechas que está prevista el inicio”. Ha recordado que la vendimia se desarrolla de forma escalonada según las variedades, pero las estimaciones apuntan a que la necesidad de mano de obra comenzará el 24 de agosto.
Según ha detallado, “esto supone un adelanto más o menos de 15 días respecto a lo habitual en los años más adelantados”, aunque la recolección no se generalizará hasta el 15 de septiembre. Berrueco ha rememorado que hace dos décadas la recogida masiva en la comarca se situaba en torno al 10 de octubre, lo que evidencia el importante cambio en el calendario.
Calidad excelente y menor volumen de cosecha
En relación con la calidad, ha remarcado que será “excelente” y que la maduración es “muy buena”, favorecida por la escasez de humedad en verano. Este factor, unido al calor, suele propiciar la aparición de bacterias, hongos y enfermedades, pero “este año estamos exentos de eso y las viñas están muy bien”, ha subrayado.
Ha matizado que la falta de agua derivada de las altas temperaturas repercutirá en el volumen de producción, aunque no en la calidad del fruto. “Todavía nos quedan esos días para hacer el remate de la maduración, pero las perspectivas son inmejorables”, ha añadido, confiado en el resultado final de la campaña.
Respecto a la cantidad a recolectar, ha indicado que el Consejo Regulador de DOCa Rioja ha fijado un máximo de 5.850 kilos de uva por hectárea, debido a la caída de la demanda, cuando en campañas anteriores el tope se situaba en 6.500 kilos. Esta reducción, ha explicado, está teniendo un impacto directo en los viticultores.
Berrueco ha criticado que esta limitación ha provocado un descenso de la producción cercano al 10%. “Es un problema administrativo, pero quien de verdad lo sufre y lo está pagando es el sector productor, no las bodegas”, ha alertado, aludiendo a la tensión que vive el campo.
A este recorte se suma, según ha indicado, una caída de la rentabilidad del 40%, el incremento de los costes y unos precios que se han mantenido planos o incluso han bajado. Como consecuencia, hay explotaciones que “no son rentables” y se agrava la falta de relevo generacional, ya que las nuevas generaciones perciben menores márgenes y menos atractivo en incorporarse a la actividad.
Temporeros, solapamiento de campañas y mejora de salarios
En cuanto a la contratación de temporeros, ha explicado que UAGA ya ha comenzado a localizar trabajadores. Desde hace 25 años la organización mantiene un proyecto específico para “coordinar a los temporeros con los demandantes agricultores”, que este año prevé emplear hasta 500 personas, con la expectativa de poder cubrir las necesidades de las explotaciones.
No obstante, ha advertido de que el adelanto de la vendimia puede generar problemas añadidos al coincidir con otras campañas de recogida de fruta, lo que podría dificultar la disponibilidad de mano de obra suficiente para atender toda la demanda de Rioja Alavesa.
Con el objetivo de hacer más atractivo el trabajo y paliar la posible escasez de personal, los viticultores de la zona han decidido mejorar las condiciones laborales, elevando los salarios un 12% por encima de lo establecido en el convenio. Esta medida busca fidelizar a los temporeros y asegurar la recogida en las fechas previstas.
Por último, Berrueco ha remarcado que en Rioja Alavesa se requiere un mayor número de trabajadores porque la selección de la uva “por temas de calidad” se lleva a cabo de forma manual, a diferencia de otras áreas vitícolas donde se recurre a la vendimia mecanizada. Este sistema, ha apuntado, incrementa la necesidad de personal, pero también contribuye a mantener el nivel de excelencia de la cosecha.