El secretario general de UPA-UCE Extremadura, Óscar Llanos, ha solicitado una reunión “urgente” con el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Natural, Juan José García, con el fin de abordar medidas que permitan aliviar la situación “crítica” que vive actualmente el sector de la aceituna manzanilla cacereña.
Llanos ha planteado esta demanda tras asistir en la Asamblea de Extremadura al debate de una propuesta del Grupo Socialista que incluía, entre otros puntos, la concesión de ayudas directas al sector, iniciativa que finalmente ha sido rechazada por PP y Vox.
Según ha defendido Llanos, en esta crisis no solo se está jugando el futuro de un sector agrario concreto, sino también “el futuro del norte de Cáceres”, ya que se trata de un cultivo que sufre “precios ruinosos que no permiten ni tan siquiera cubrir los costes de producción”, lo que está generando “mucha preocupación” entre los agricultores extremeños en plena campaña de recolección.
Ante este escenario, UPA-UCE Extremadura ha pedido una reunión “urgente” con el titular de Agricultura para reclamar que la Junta “ejerza sus competencias” en materia de control e inspección y ponga en marcha las actuaciones necesarias que garanticen el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.
La organización agraria recuerda, en una nota de prensa, que ya en septiembre se dirigió formalmente a la Consejería de Agricultura para requerir inspecciones y controles específicos en los puestos de compra y en las empresas privadas, tras detectar operaciones de aceituna de mesa por debajo de los costes de producción.
“Volvemos a exigir más controles a la Junta, sobre todo en los puestos de compra y a las empresas privadas, porque estamos viendo unos precios que no cubren los costes de producción y que están poniendo al agricultor contra las cuerdas”, insiste el secretario general de UPA-UCE, Óscar Llanos desde la Asamblea.
UPA-UCE Extremadura alerta de que mantener estos precios por debajo de costes puede tener consecuencias que vayan “mucho más allá” de la campaña en curso y llegar a “comprometer la continuidad del cultivo”.
“Si estos precios continúan, sería una ruina para el sector y si el agricultor no puede cubrir los costes de producción, el próximo año habrá agricultores que se planteen abandonar sus olivos. No podemos permitir que una campaña como esta ponga en riesgo el futuro de la Manzanilla Cacereña”, subraya Óscar Llanos.
Por este motivo, la organización considera “imprescindible” una respuesta “inmediata” por parte de la Consejería de Agricultura y reclama que se convoque con “carácter urgente” una reunión con el sector para analizar la situación y fijar las actuaciones de control que deben desarrollarse durante la campaña.