El futuro Hospital Royo Villanova de Zaragoza dispondrá de “una amplia cartera de servicios” y se proyecta como un centro verde y digital, según ha señalado este viernes el consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz, en respuesta a una interpelación de la diputada del PSOE María Rodrigo durante el Pleno de las Cortes autonómicas.
Sanz ha subrayado el proceso de participación ciudadana llevado a cabo para decidir la ubicación del nuevo hospital universitario Royo Villanova. “Se trata de un hito histórico”. “Hablamos de la construcción del primer hospital público en la ciudad de Zaragoza desde la creación de la comunidad autónoma”.
Ha incidido en que la finalidad es levantar un centro que dé respuesta a las necesidades de la Zaragoza actual y de las próximas décadas, así como a la población de toda su área de referencia. La previsión es que sea un hospital general “con una amplia cartera de servicios”, un hospital “digital” dotado con tecnologías punteras, universitario, con vocación investigadora, verde y energéticamente sostenible, que optimice el consumo de agua, fomente el reciclaje de residuos y reduzca al mínimo la huella de carbono. Además, se pretende que sea un espacio accesible, sin barreras, y un entorno seguro “conforme a los estándares de seguridad más exigentes”.
Objetivos de la planificación sanitaria y equidad territorial
El consejero ha explicado que la primera meta de la política de infraestructuras sanitarias es “garantizar la equidad territorial” y asegurar el acceso a servicios sanitarios de calidad, con especial atención a las comarcas rurales de montaña y a los municipios afectados por la despoblación.
Otro de los propósitos es “que la red sanitaria pueda adaptarse a las necesidades futuras”, lo que obliga a anticipar la evolución demográfica para dar respuesta al aumento de la cronicidad, la dependencia y los cambios epidemiológicos.
Asimismo, ha defendido la necesidad de “desarrollar un modelo asistencial integrado”, de manera que las nuevas infraestructuras “deben posibilitar la coordinación en la atención primaria, la atención hospitalaria, la salud mental, la atención sociosanitaira, las urgencias y los servicios de salud pública”.
El cuarto gran objetivo es “impulsar la transformación digital”, ha remarcado Sanz, de modo que los nuevos centros se conciban “como infraestructuras digitales, preparadas para la telemedicina, la IA, la interoperabilidad clínica, la monitorización remota y la gestión avanzada de datos”.
Ha añadido que el Departamento de Sanidad también persigue asegurar la sostenibilidad económica y ambiental, lo que exige “una evalución rigurosa de los costes de construcción, del equipamiento, mantenimiento y explotación, incorporando criterios de eficiencia energética y de reducción del impacto medioambiental”.
Según ha precisado Ángel Sanz, su Departamento está inmerso en la planificación de las infraestructuras sanitarias de Aragón “para las próximas décadas”. “Se trata de hacer un diagnóstico de la situación actual, actualizar el mapa sanitario junto a un análisis demográfico y de necesidades por sectores sanitarios y de identificar las inversiones necesarias, así como los indicadores específicos en materia de infraestructuras sanitarias”.
Refuerzo de la atención primaria, hospitalaria y salud mental
En este marco estratégico, ha indicado, “en este escenario, la atención primaria debe constituir uno de los ejes prioritarios de la inversión sanitaria”. Dentro de esta línea se prevé levantar nuevos centros de salud “donde exista un déficit de capacidad” y sustituir aquellos que han quedado obsoletos.
En cuanto a la red hospitalaria, la hoja de ruta pasa por modernizar los hospitales en funcionamiento, ampliar y renovar la tecnología asociada al diagnóstico y al tratamiento, aumentar la capacidad quirúrgica, reforzar las áreas críticas y abordar la reforma o construcción de nuevos centros, entre ellos el Hospital Universitario Royo Villanova.
Respecto a las infraestructuras de salud mental, el plan contempla potenciar los hospitales de día, las unidades comunitarias de salud mental, los recursos destinados a población infanto-juvenil y los dispositivos de rehabilitación psicosocial, además de ampliar las unidades de agudos.
En el ámbito de la atención sociosanitaria, el consejero ha explicado que se impulsarán recursos intermedios dirigidos a pacientes crónicos complejos, procesos de convalecencia, cuidados paliativos y recuperación funcional.
Ha recalcado que “toda nueva infraestructura sanitaria deberá diseñarse bajo el concepto de hospital o centro de salud inteligente”. En este sentido, ha puesto el foco en que “aspectos como la historia clínica plenamente digital, la infraestructura de comunicaciones de alta capacidad, los sistemas de telemedicina, la automatización de la gestión energética inteligente, los sistemas avanzados de ciberseguridad y los espacios preparados para la inteligencia artificial deben ser incorporados en todos los centros asistenciales”.
Asimismo, ha avanzado que “las nuevas actuaciones incorporarán energías renovables, autoconsumo fotovoltaico, edificios de consumo energético casi nulo, sistemas de reutilización del agua, materiales de bajo impacto ambiental e infraestructuras resilientes frente a fenómenos climáticos extremos”. En materia de gobernanza, ha defendido que “la planificación de infraestructuras deberá apoyarse en mecanismos de participación ciudadana y también de los profesionales sanitarios”.
Debate político sobre el nuevo centro hospitalario
Por su parte, María Rodrigo ha recordado que el Consejo de Salud de Aragón eligió este jueves una parcela en la calle Ronda de Boltaña de Zaragoza para levantar el nuevo Hospital “Royo Villanova” y ha remarcado que la Comunidad Autónoma necesita “infraestructuras adecuadas, equipamientos y espacios dignos, pero también equipos suficientes, estables y con condiciones adecuadas para trabajar”.
“Anunciar un hospital compromete a su Gobierno a garantizar que todo lo que va dentro va a funcionar bien, no como en el Hospital de Teruel” ha dicho Rodrigo, quien ha acusado al Ejecutivo PP-Vox de convertir las inauguraciones en “un ejercicio de propaganda y de apropiación política del trabajo anteriormente realizado”, añadiendo que “para los problemas siempre hay una herencia socialista” y “para cortar la cinta parece que todo empezó con Azcón”.
La diputada socialista ha sostenido que “el PP está inaugurando infraestructuras que impulsó el PSOE”, entre ellas los nuevos hospitales de Teruel y Alcañiz, el centro de salud “Fidel Pagés” de Huesca, las nuevas Urgencias del Hospital San Jorge de la capital oscense o la farmacia del Hospital Miguel Servet de Zaragoza.
Finalmente, ha preguntado qué inversiones ha materializado el Gobierno de Azcón para reforzar la asistencia sanitaria, qué proyectos propios ha puesto en marcha, cuál es el calendario de actuaciones y con qué profesionales van a funcionar, advirtiendo de que “hay que garantizar todos los días del año la atención sanitaria”.