El director general del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA), Luis Simal, ha señalado que “debemos sentar como líneas futuras el reto de continuar con el proceso de tramitación electrónica --que ya ha generado buenos resultados--, la formación del personal -que es un equipo joven-, la revisión de las tasas, la implantación de un área de calidad y auditoria que incremente los niveles de calidad del Instituto o la creación de un área especializada en actividades ganaderas”.
Simal ha intervenido esta tarde en la Comisión de Medio Ambiente y Turismo para detallar las prioridades de su departamento en esta legislatura, a iniciativa del consejero del ramo, Luis Biendicho, Chunta Aragonesista y Aragón-Teruel Existe.
Para explicar la situación actual del organismo, el responsable del INAGA ha recordado que “en 2023 y 2024, dada la situación de colapso, propusimos un Plan para mejorar, y lo ha hecho”. Según ha reiterado, “el Plan identificaba una serie de carencias, como una plantilla con personal técnico inferior al necesario, escasa utilización de las capacidades actuales de tramitación electrónica y una alta dependencia externa”.
En su comparecencia, ha detallado que “el primer aspecto que ha cambiado radicalmente es el tema del personal: había un 49% de personas dedicadas a tareas administrativa, ahora es el 30%, y se ha pasado de 30 técnicos a 57”. En la misma línea, ha apuntado que “tenemos cerca del 85% de expedientes tramitados ya con el nuevo sistema digital, así se reducen notablemente los tiempos de resolución” y que “la evolución de la dependencia de empresas consultoras también ha cambiado: en 2021 y 2022 hubo participación de consultoras externas en más de 300 expedientes, mientras que en el 23-24-25 no consta ninguno”.
El director general ha querido subrayar la razón de ser del Instituto: “Nació en 2003 con el fin de la tramitación y resolución de procedimientos administrativos relacionados con el medio ambiente, pero no es todo el medio ambiente. Tiene como misión la gestión de expedientes”.
Finalmente, el titular del INAGA ha remarcado que “de nuestro trabajo dependen muchas decisiones de proyectos, sectores como la agricultura, la ganadería, la industria, los nuevos desarrollos tecnológicos como los centros de datos o las plantas de biogás. El informe de la Cámara de Cuentas está prácticamente cumplido en la mayoría de sus aspectos.
El diputado Jorge Pueyo (CHA) ha defendido que “el INAGA tiene que ser un organismo público fuerte, con personal suficiente, independencia técnica y capacidad para evaluar los proyectos con rigor, y no en lo que se ha convertido, como una ventanilla única cuya única misión es hacer autorizaciones que destruyen el territorio y que son reclamadas solo por grandes promotores”.
En esta misma línea crítica, ha advertido de que “agilizar no puede convertirse en evaluar peor o en convertir los plazos administrativos en presiones sobre los técnicos”. Además, ha reclamado “resultados verificables” y ha pedido “conocer si las evaluaciones son más rigurosas y si la ciudadanía va a disponer de más garantías”.
Desde A-TE, el diputado Tomás Guitarte ha recordado que “con usted al frente, se aprobaron de golpe las cuentas de tres ejercicios y la información que entregó a la Cámara de Cuentas llegó tarde y de aquellas maneras”, incidiendo también en que “Teruel acumula el 27% de los expedientes, pero el 36% de la potencia”. A su juicio, “el medio rural ha puesto el territorio, el paisaje y la paciencia, ¿y cuánto ha pagado quien viene a ocuparlo? Por evaluar, prácticamente nada”.
Por parte del Grupo Parlamentario Popular, la diputada Susana Cobos ha defendido que “se ha dado un giro radical al Instituto”, y ha subrayado que “ahora los informes los hacen técnicos, no políticos, y que la legalidad se sigue a rajatabla”. Desde el Grupo Parlamentario Socialista, el diputado Carlos Ros ha expresado su “honda preocupación por la deriva, el colapso y las sombras que acechan al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, que es el verdadero garante de la sostenibilidad de nuestro territorio”.
Ros ha añadido, asimismo, que “el informe que presentó la Cámara de Cuentas desmontó por completo el relato de eficiencia que el Partido Popular trata de vendernos”. Para cerrar el debate, Sergio Marco, de Vox, ha incidido en que “se ha hecho el mayor aumento de plantilla de la historia del Instituto”. Igualmente, ha puesto en valor que “el 80% de las solicitudes se tramitan con el nuevo sistema y se ha pasado de tardar meses a resolverse en días”.