Los Knicks vuelven a reinar en la NBA 53 años después con una remontada histórica ante los Spurs

Nueva York conquista el anillo tras imponerse a San Antonio por 90-94 en el quinto partido de las Finales, liderado por un Jalen Brunson imperial que firmó 45 puntos y fue elegido MVP de una serie marcada por las remontadas de los de Mike Brown

4 minutos

Dos jugadores disputando el saque inicial de las Finales de la NBA. Europa Press.

Dos jugadores disputando el saque inicial de las Finales de la NBA. Europa Press.

Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

Última actualización

4 minutos

Más leídas

Los New York Knicks son los nuevos campeones de la NBA. La franquicia neoyorquina se impuso a los San Antonio Spurs por 90-94 en el quinto y definitivo partido de las Finales y levantó el título 53 años después de su último anillo.

El triunfo llegó, una vez más, tras una remontada memorable. Los Knicks llegaron a perder por 15 puntos en el tercer cuarto, con un 68-53 que parecía encaminar el partido hacia San Antonio. Sin embargo, el equipo de Mike Brown volvió a demostrar la fortaleza mental que ha marcado toda su postemporada.

Brunson, MVP indiscutible

La gran figura de la noche fue Jalen Brunson, elegido MVP de las Finales después de una actuación decisiva. El base anotó 45 puntos, 29 de ellos en la segunda mitad y 15 en el último cuarto.

Su liderazgo ofensivo permitió a los Knicks sostenerse en los peores momentos y lanzar el parcial definitivo con el que dieron la vuelta al partido. Con un tramo final de 7-21, Nueva York silenció el pabellón de San Antonio y cerró una temporada histórica.

Un doblete inédito en la NBA

El título culmina una campaña para el recuerdo para los Knicks, que ya habían ganado en enero la Emirates NBA Cup.

Con este anillo, el equipo neoyorquino se convierte en el primero en la historia de la liga en completar el doblete entre la copa de mitad de temporada y el campeonato de la NBA.

El éxito confirma el giro competitivo de una franquicia que durante años atravesó una larga travesía en el desierto, con numerosas temporadas sin presencia en playoffs y sin opciones reales de pelear por el título.

Una plantilla que entra en la historia

Los nombres de este equipo quedan ya inscritos en las páginas doradas de los Knicks. La franquicia vuelve a la cima después de más de cinco décadas y lo hace con un proyecto renovado, construido alrededor de Brunson y reforzado tras el cambio de Tom Thibodeau por Mike Brown en el banquillo.

Nueva York ha pasado de ser un equipo irregular y acostumbrado a decepciones a convertirse en un bloque competitivo, resiliente y capaz de sobrevivir a los escenarios más adversos.

Especialistas en remontadas

Las Finales estuvieron marcadas por las remontadas de los Knicks. El equipo neoyorquino fue capaz de levantar situaciones extremas durante toda la serie, incluida una desventaja de 29 puntos en el cuarto partido.

En el quinto encuentro volvió a repetirse el patrón. San Antonio dominó buena parte del choque, pero los Knicks esperaron su momento, resistieron el empuje local y aprovecharon el bloqueo de los Spurs en los minutos decisivos.

La serie, además, se convirtió en la final más vista de la historia de la NBA, impulsada por el atractivo de unas remontadas que mantuvieron viva la tensión hasta el último partido.

Los Spurs dominaron el arranque

San Antonio comenzó mejor el partido, aunque sin un brillo ofensivo excesivo. Victor Wembanyama fue el principal argumento de los Spurs en los primeros minutos, tanto por sus puntos como por su intimidación defensiva en la pintura.

Los Knicks, en cambio, arrancaron muy espesos. Firmaron un 2 de 16 en tiros de campo en el primer cuarto y volvieron a mostrar los problemas de inicio que les habían acompañado durante toda la eliminatoria.

Un triple de Keldon Johnson puso la primera máxima para los Spurs, que cerraron el primer cuarto con ventaja de 23-13.

Wembanyama marcó la primera parte

En el segundo periodo, los Knicks siguieron sin encontrar ritmo. Brunson empezó a dejar señales de lo que vendría después, pero San Antonio mantuvo el control del partido.

Wembanyama fue el gran protagonista de la primera mitad. El francés colocó cinco tapones antes del descanso, igualando una marca alcanzada en Finales por nombres como Shaquille O’Neal, Ben Wallace, Dwight Howard, Tim Duncan y Serge Ibaka.

Los Spurs se marcharon al vestuario con ventaja de 42-37, con la sensación de tener el partido bajo control.

San Antonio llegó a ganar por 15

Tras el descanso, los Knicks se acercaron hasta el 55-50, pero San Antonio reaccionó con rapidez y volvió a abrir brecha.

Los de Mitch Johnson llegaron a situarse 15 puntos arriba en el tercer cuarto, con un 68-53 que invitaba al optimismo en Texas. Aun así, los Knicks no se descolgaron del todo y consiguieron llegar al último cuarto con una diferencia más manejable: 72-65.

El partido también tuvo polémica arbitral por una acción de Wembanyama sobre Brunson que los Knicks reclamaron como flagrante. El base neoyorquino protestó visiblemente la decisión, en un momento que aumentó la tensión del encuentro.

El último golpe de Brunson

Cuando el partido parecía más cuesta arriba, Brunson tomó el mando. El base lideró un parcial de 0-10, del 83-73 al 83-83, que devolvió por completo a los Knicks al partido.

San Antonio acusó el golpe. Los Spurs, con menos experiencia en este tipo de escenarios, empezaron a cometer errores, a perder fluidez ofensiva y a sentir el peso del momento.

Brunson siguió anotando y generando ventajas hasta colocar a los Knicks con cuatro puntos de margen en los últimos segundos, 88-92.

Harper y Wembanyama no bastaron

Los Spurs tuvieron oportunidades para recortar la diferencia y alargar la serie, pero volvieron a fallar en los momentos decisivos.

Las buenas actuaciones de Dylan Harper, con 25 puntos, y Victor Wembanyama, con 19 puntos y 14 rebotes, no fueron suficientes para frenar la remontada de Nueva York.

Ambos también fallaron en el tramo final, cuando San Antonio necesitaba acierto y calma para forzar el sexto partido.

Nueva York vuelve a tocar el cielo

El 90-94 final desató la celebración de unos Knicks que vuelven a ser campeones más de medio siglo después.

Nueva York recupera el trofeo Larry O’Brien, completa una temporada histórica y se toma la revancha simbólica de la final perdida ante San Antonio en 1999.

La ciudad vuelve a tener un campeón de la NBA. Y lo hace de la mano de Jalen Brunson, ya convertido en el hombre más querido de Nueva York.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?