Nick Kyrgios ha sido suspendido provisionalmente tras dar positivo por cocaína en un control antidopaje realizado el pasado mes de junio. El tenista australiano, de 31 años, ha reconocido públicamente su responsabilidad y ha pedido disculpas a su familia, patrocinadores, seguidores y especialmente a los niños que le tienen como referente.
"Nada de eso justifica lo que hice", ha admitido después de explicar el difícil momento que atraviesa por las lesiones que han condicionado los últimos años de su carrera.
El control que ha provocado la suspensión de Nick Kyrgios
El procedimiento comenzó el 22 de junio de 2026, cuando Kyrgios proporcionó una muestra durante el ATP 250 de Mallorca. El análisis detectó benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína, y un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) confirmó el resultado el 17 de julio.
La Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) estableció que la suspensión provisional comenzara el 4 de agosto. La cocaína está prohibida en competición por la normativa antidopaje y figura entre las denominadas "sustancias de abuso".
La medida todavía no constituye una sanción definitiva. Kyrgios tiene derecho a recurrir la suspensión provisional y la duración de las posibles consecuencias deportivas dependerá de la resolución del procedimiento. Hasta el anuncio realizado por la ITIA, el jugador no había presentado una apelación.
Kyrgios pide perdón y asume "toda la responsabilidad"
Kyrgios ha respondido a la noticia mediante un comunicado publicado en sus historias de Instagram en el que reconoce lo ocurrido. "No voy a poner excusas, pero sí quiero explicar un poco el contexto de por dónde he pasado", señaló antes de asegurar que asume "toda la responsabilidad" por sus actos.
El australiano también se dirigió a las personas de su entorno: "Pido perdón a mis seguidores, a mi familia, a mis patrocinadores y a todas las personas cercanas a mí". Su disculpa hizo especial hincapié en los menores que le siguen, al reconocer el ejemplo que supone su comportamiento y mostrarse "profundamente decepcionado" consigo mismo.
El tenista ha anunciado además que se apartará durante 28 días de las redes sociales y de la vida pública para centrarse en su recuperación y ha pedido privacidad para él y para su familia.
Qué implica la suspensión provisional de Kyrgios
Mientras la suspensión permanezca vigente, Kyrgios no puede jugar, entrenar ni asistir a los torneos sujetos a las reglas de los organismos integrantes del tenis profesional. La prohibición alcanza a las competiciones de los principales circuitos y a los Grand Slam.
El régimen aplicable a las sustancias consideradas de abuso contempla las circunstancias concretas de cada caso. Por ese motivo, el positivo no permite establecer automáticamente cuánto tiempo estará Kyrgios fuera de las pistas.
Existe un antecedente conocido en el tenis británico. Dan Evans fue suspendido durante un año después de dar positivo por cocaína en 2017, pero aquel caso no determina la resolución que recibirá el australiano, que deberá decidirse de acuerdo con su propio expediente.
Las lesiones acercan a Kyrgios al final de su carrera
El positivo llega en un momento especialmente complicado para la carrera de Nick Kyrgios. Las lesiones de rodilla y muñeca han limitado considerablemente su actividad durante los últimos años y en 2026 solo ha disputado cuatro partidos individuales.
El propio jugador ha reconocido el impacto de esos problemas físicos. "Mi cuerpo no ha sido capaz de hacer lo que mi mente esperaba de él", explicó en su comunicado. También admitió que aceptar que puede encontrarse cerca del final de su carrera ha resultado más difícil de lo que esperaba.
Su situación actual contrasta con el mejor momento de su trayectoria. Kyrgios llegó al número 13 del ranking mundial y alcanzó en Wimbledon 2022 su única final individual de Grand Slam, en la que perdió frente a Novak Djokovic.
De Wimbledon a una presencia cada vez menor en el circuito
La final de Wimbledon 2022 fue el mayor resultado individual de Kyrgios en un Grand Slam y confirmó el potencial de un jugador que durante su carrera consiguió victorias frente a algunos de los principales nombres del circuito.
Desde entonces, sus problemas físicos han impedido que mantenga una presencia regular en los torneos. Las operaciones y procesos de recuperación de sus lesiones de rodilla y muñeca provocaron largos periodos de ausencia y dificultaron su regreso estable a la competición.
Entre sus apariciones recientes estuvo la denominada "Batalla de los Sexos", una exhibición disputada en diciembre frente a Aryna Sabalenka, número uno del tenis femenino, en la que el australiano consiguió la victoria. La suspensión provisional conocida ahora introduce una nueva incógnita sobre la continuidad de su carrera.