Abanca cerró el primer semestre del año con un beneficio neto de 386 millones de euros, lo que supone un descenso del 9,6% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, consecuencia del aumento de la tasa fiscal efectiva derivado del menor uso de créditos fiscales.
Antes de impuestos, la entidad financiera alcanzó unas ganancias de 501 millones de euros, un 3,7% superiores, tal y como subrayaron su presidente, Juan Carlos Escotet, y el consejero delegado, Francisco Botas, durante la presentación de resultados celebrada este lunes.
La rentabilidad (ROTE) se situó en el 12,2%, manteniendo un amplio margen sobre el coste de capital.
En estos seis primeros meses, el banco ha sumado más de 77.000 nuevos clientes en España y Portugal, de los que un 71% proceden de zonas distintas a su mercado de origen.
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