Anthropic ha diseñado una estructura societaria que permitirá a sus fundadores conservar el control de las principales votaciones de los accionistas cuando la compañía salga a Bolsa, al tiempo que reserva a un órgano independiente la elección de la mayoría de su consejo de administración. El sistema separa los derechos económicos de las acciones del poder para decidir el rumbo de la empresa creadora de Claude.
Los siete cofundadores dispondrán, a través de una sociedad conjunta, de una única acción especial que concentrará el 50,1% de los votos en los asuntos sometidos con carácter general a los accionistas. Por otra parte, el Long-Term Benefit Trust, creado para proteger la misión de beneficio público de Anthropic, tendrá capacidad para elegir a la mayoría de los consejeros.
La propuesta forma parte de la documentación presentada este lunes ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la SEC, para preparar una oferta pública inicial de acciones. La empresa prevé cotizar en el Nasdaq bajo el símbolo ANT, aunque todavía no ha determinado cuántos títulos ofrecerá ni el precio de venta.
Una acción para controlar la mayoría de los votos
La pieza central del sistema previsto para los fundadores es una acción de clase F que se emitirá antes del cierre de la oferta y quedará en manos de una sociedad integrada por los siete cofundadores, entre ellos el consejero delegado, Dario Amodei, y la presidenta, Daniela Amodei. El título no dará derechos económicos propios, pero sí concentrará el 50,1% del poder de voto en las cuestiones generales de los accionistas.
Esa proporción de votos no equivale al porcentaje del capital que poseen los fundadores. La fórmula les permitirá conservar una posición decisiva en la junta aunque su participación económica en la compañía sea inferior a la mitad.
Entre las decisiones sobre las que podrán influir figuran las propuestas sometidas a los accionistas y la elección de los consejeros que no corresponden al fideicomiso. Su mayoría en las votaciones generales, sin embargo, no les atribuye el nombramiento de todo el consejo, porque una parte queda reservada al órgano independiente.
Fideicomiso para elegir a la mayoría del consejo
El segundo centro de poder será el Long-Term Benefit Trust, un órgano creado por Anthropic para contribuir a que la empresa preserve su misión. A través de las acciones especiales de clase T, el fideicomiso podrá elegir y destituir a los consejeros que forman la mayoría del órgano de administración.
La propia compañía explica que el Trust está formado por miembros sin intereses financieros en Anthropic y que su función consiste en equilibrar los intereses de los accionistas con los de las personas afectadas por la actividad de la empresa y con su propósito de beneficio público. Entre sus miembros figura el expresidente de la Reserva Federal estadounidense Ben Bernanke.
El consejo es relevante porque supervisa la gestión y a los principales directivos. Reservar la elección de su mayoría al fideicomiso da a este órgano una posición decisiva en el gobierno de Anthropic, incluso después de la entrada de nuevos inversores.
Qué comprará el inversor de la salida a Bolsa
La oferta prevista comprende acciones ordinarias de clase A, que darán a sus propietarios derechos económicos y un voto por acción. El inversor podrá participar en la evolución del valor de la compañía, pero su capacidad para cambiar las decisiones corporativas quedará condicionada por los derechos especiales de los fundadores y del Trust.
En la práctica, los accionistas que compren títulos en el mercado tendrán difícil imponer una decisión en las votaciones generales frente al bloque fundador. Tampoco podrán elegir directamente a la mayoría de los consejeros reservada al fideicomiso, una limitación relevante para quienes valoran la capacidad de los inversores de influir en la estrategia o en una posible operación de cambio de control.
La concentración de votos en los fundadores no impide que el precio de la acción suba o baje ni elimina los riesgos económicos de la inversión. Lo que cambia es el peso que tendrán los accionistas públicos cuando discrepen de quienes controlan los derechos especiales.
Una empresa con ánimo de lucro y misión social
Anthropic está constituida como una Public Benefit Corporation de Delaware, una figura empresarial con ánimo de lucro cuyo consejo debe equilibrar los intereses económicos de los accionistas con los de las personas afectadas por su actividad y con el propósito de beneficio público recogido por la compañía.
La empresa presenta ese diseño como una forma de preservar su misión de desarrollar inteligencia artificial de manera responsable. Para el accionista, la consecuencia es que algunas decisiones pueden responder también a ese objetivo a largo plazo y no únicamente a la rentabilidad inmediata.
A esta estructura se suma el Anthropic Public Benefit Fund, un fondo distinto del Trust al que la compañía ha anunciado su intención de destinar un 5% de sus acciones, sujeto a la aprobación de los accionistas. Mientras el fideicomiso ejerce derechos de gobierno sobre el consejo, el fondo está concebido para apoyar iniciativas de beneficio público.
Las condiciones de la oferta siguen pendientes
Anthropic no ha fijado todavía el número de acciones que venderá ni la horquilla de precios, por lo que tampoco existe una valoración definitiva de salida. La operación sigue sujeta a la tramitación ante la SEC y a las condiciones del mercado.
La oferta será una prueba para conocer cuánto están dispuestos a pagar los inversores por participar en el crecimiento de una de las principales empresas de inteligencia artificial y qué valor atribuyen a unas acciones cuyo poder de decisión estará limitado desde el primer día.