La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha decidido finalmente no presentar un recurso previo contra la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre, al menos antes de que tenga lugar. No obstante, la organización empresarial mantiene abierta la posibilidad de acudir a la vía judicial una vez celebrada la jornada de paro, dependiendo de cómo transcurra la protesta, según han indicado a Europa Press fuentes de la propia CEOE.
Desde la patronal insisten en que los empresarios son “los paganos o damnificados” de una huelga que gira en torno al problema de la vivienda, un asunto que no consideran de su “responsabilidad”.
La organización empresarial ha recalcado igualmente la existencia del derecho al trabajo y la necesidad de que se respeten unos servicios mínimos adecuados. En este contexto, han expresado su deseo de que la huelga se desarrolle de manera “pacífica y cívica”. A partir de ahí, CEOE prevé monitorizar el desarrollo de la jornada y, en función de lo que suceda, adoptará “las medidas que correspondan”.
Esta postura se conoce pocos días después de que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, anunciara la intención de impugnar el paro al considerar que tiene un carácter “electoral” y no estrictamente laboral.
Desde que los sindicatos lanzaron la convocatoria de huelga, tanto CEOE como Cepyme han tildado el paro de “inadmisible”, al entender que su finalidad principal es forzar cambios legislativos y presupuestarios en materia de vivienda. “No son, en esencia, de naturaleza laboral”, afirmaron en un comunicado difundido el pasado 6 de octubre.
Por su parte, los sindicatos UGT y CCOO acordaron la convocatoria con la finalidad de garantizar el acceso a una vivienda digna y para reclamar “una recuperación de los salarios” mediante un acuerdo estatal con CEOE, tal y como han reiterado este jueves durante un desayuno informativo organizado por RTVE y EFE.