El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha difundido este jueves la orden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que autoriza una segunda liberación de reservas mínimas de seguridad de productos petrolíferos. Esta nueva actuación supone poner en circulación otros 4,4 millones de barriles, en cumplimiento del compromiso asumido en marzo en el marco de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Medio.
Según detalla la orden ministerial, la decisión implica una rebaja adicional de seis días en las obligaciones de mantenimiento de existencias para los operadores, aplicada de forma selectiva a los grupos de gasóleos de automoción, otros gasóleos, querosenos de aviación y otros querosenos.
Con ello, se introduce en el mercado un volumen cercano a 4,4 millones de barriles de crudo, que deberán ser puestos a consumo por los sujetos obligados antes del 15 de diciembre de 2026, fecha límite fijada en la norma.
Esta actuación se enmarca en la acción conjunta lanzada por la AIE el pasado mes de marzo para movilizar 400 millones de barriles a escala mundial y amortiguar los efectos de las perturbaciones en el suministro procedentes de Oriente Medio.
La participación inicial de España se definió mediante el acuerdo del Consejo de Ministros del 17 de marzo, que autorizó una primera liberación de hasta 11,5 millones de barriles. En esa fase se aplicó una reducción general de cuatro días de consumo nacional -3,75 millones de barriles-, quedando las fases posteriores condicionadas a la evolución de la situación internacional.
Tras la entrada en vigor de la nueva orden, la obligación de reservas mínimas para el grupo de gasóleos y querosenos se fija de manera temporal en 82 días, en lugar de los 92 días habituales. En cambio, los requisitos de almacenamiento para gasolinas y fuelóleos permanecen sin variación, en los 88 días establecidos en la primera fase.
La medida se ajusta a las recomendaciones formuladas por la AIE a mediados de octubre, en las que instaba a sus países miembros a acelerar la puesta a disposición de las reservas ya comprometidas, dando prioridad al gasóleo, ante la persistencia de fuertes tensiones derivadas de restricciones de oferta, descensos de inventarios y altos costes del transporte marítimo vinculados a la inestabilidad en Oriente Medio.
La orden precisa que la reducción afecta únicamente a las existencias de los sujetos obligados privados y no modifica las reservas estratégicas gestionadas directamente por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES). Este organismo será el responsable de supervisar de forma periódica la puesta a consumo del combustible liberado y de trasladar la información correspondiente al Ministerio.