El Consejo de Ministros ha dado el visto bueno a una línea de financiación por un total de 2.196 millones de euros en forma de préstamos dirigidos a Navantia, con el objetivo de impulsar tres programas especiales de modernización y el refuerzo de capacidades navales de interés para el ámbito de la defensa.
Del montante global, 1.786 millones de euros, la parte más relevante, se emplearán en la construcción de seis corbetas de nueva generación dentro de la participación española en el programa europeo European Patrol Corvette.
Además, se reservan 210 millones de euros para la modernización y actualización tecnológica de los cazaminas de la clase Segura, mientras que otros 200 millones de euros se dedicarán a la puesta al día de distintas unidades de superficie y submarinas de la Armada, entre ellas los submarinos de la clase S-80.
Los préstamos se articularán al 0% de interés y quedarán condicionados al cumplimiento de hitos que deberán ser certificados por el Ministerio de Defensa. Tendrán, asimismo, carácter plurianual y se extenderán entre 2026 y 2031.
El Ejecutivo ha defendido esta medida señalando que así se asegura la continuidad de proyectos que exigen fuertes desembolsos iniciales y que, por su “singularidad y relevancia estratégica”, se otorgan de forma directa a Navantia.
Al mismo tiempo, el Gobierno ha subrayado que pretende que estos recursos impulsen la modernización de las capacidades navales de España y sirvan de motor para la actividad de los astilleros y de toda la cadena de suministro vinculada.
Esta actuación se inscribe en la tradicional cooperación entre los ministerios de Industria y Defensa en materia de prefinanciación de programas de modernización militar, reforzada por el Protocolo General de Actuación firmado en marzo de 2026 y alineada con el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa promovido por el Ejecutivo.