El ex jefe del Estado Mayor israelí Gadi Eisenkot ha asegurado que el ciclo político del primer ministro Benjamin Netanyahu está concluido, después de que las primeras proyecciones de las elecciones celebradas este martes otorguen al bloque que él encabeza una ventaja provisional en las urnas.
Según estos primeros datos, la alianza liderada por Eisenkot alcanzaría en torno a 52 escaños, unos dos más que la coalición que respalda a Netanyahu. Sin embargo, ninguno de los dos bloques llegaría a la mayoría absoluta de 61 escaños necesaria en la Knesset, el Parlamento de Israel, por lo que será el presidente del país, Isaac Herzog, quien tenga la prerrogativa de designar al candidato encargado de intentar formar Ejecutivo.
Pese a ello, Eisenkot ya ha utilizado sus perfiles en redes sociales para afirmar que “los resultados preliminares arrojan una desconfianza total en Netanyahu y el gobierno del 7 de octubre”, aludiendo al ataque de las milicias palestinas que dio inicio a la guerra de Gaza, “del sector mayoritario sionista y de la mayoría de los ciudadanos de Israel”.
“Si estos son los resultados finales, es una victoria para la mayoría estatal-sionista en Israel”, ha señalado también Eisenkot, quien se ha comprometido a “actuar de inmediato para implementar el veredicto del pueblo, reemplazar al gobierno de Netanyahu y establecer un gobierno de movilización sionista, en el plazo más breve posible”.
En la misma línea se ha pronunciado otro de los referentes de la oposición, el ex primer ministro Yair Lapid, que ha sido especialmente tajante al valorar los primeros datos: “Que no los confundan: el bloque de Netanyahu sufrió una derrota dura. Es un colapso total y el pueblo les ha dicho que se larguen a casa”, ha escrito en redes sociales.