El Tesoro Público ha captado este martes 2.962,13 millones de euros en una nueva subasta de letras a tres y nueve meses, una cantidad situada en la parte media del rango previsto, elevando además la remuneración a los inversores hasta los niveles más altos de los últimos doce meses.
En esta tercera puja de junio, los títulos de deuda españoles han seguido despertando un fuerte apetito entre los inversores, con una demanda que ha alcanzado los 6.997,5 millones de euros, muy por encima del volumen finalmente adjudicado.
En el tramo a tres meses, el organismo dependiente del Ministerio de Economía ha colocado 663,78 millones de euros. El interés marginal se ha fijado en el 2,244%, por encima del 2,163% registrado en la emisión anterior del mismo plazo y el más elevado desde marzo de 2025. En este caso, las peticiones han superado los 2.668 millones de euros.
En cuanto a las letras a nueve meses, se han asignado 2.298,35 millones de euros frente a los 4.328,56 millones solicitados por el mercado. La rentabilidad media se ha situado en el 2,524%, ligeramente por encima del 2,521% de la subasta previa de esta referencia y el rendimiento más alto desde noviembre de 2024.
Esta puja ha sido la última antes de que este jueves, 11 de junio, el Consejo del Banco Central Europeo adopte la previsible decisión, según los economistas, de elevar los tipos de interés para contener la escalada de precios derivada de la guerra en Oriente Medio.
Tras esta operación, el Tesoro volverá a los mercados el próximo 18 de junio y completará el calendario de junio con una subasta de bonos y obligaciones del Estado.
Plan de financiación del Tesoro para 2026
El Tesoro Público mantiene para 2026 unas necesidades de financiación nuevas de 55.000 millones de euros, la misma cifra fijada para 2025. De acuerdo con el Ministerio de Economía, la estrategia de endeudamiento estará marcada este año por el buen comportamiento de la economía española y por la disciplina fiscal.
De esos 55.000 millones de euros de emisión neta previstos para este ejercicio, 50.000 millones se destinarán a deuda a medio y largo plazo —bonos y obligaciones, deuda en divisas, préstamos y pasivos asumidos—, mientras que los 5.000 millones restantes corresponderán a letras del Tesoro, importes idénticos a los de 2025.
En términos brutos, el volumen total de emisiones para este año ascenderá a 285.693 millones de euros, un 4,2% más que el cierre estimado para 2025 (274.242 millones de euros), incremento ligado a las mayores amortizaciones previstas para 2026.
De la cifra bruta programada, 176.935 millones de euros se corresponden con emisiones de deuda a medio y largo plazo, un 3,1% más que lo calculado para 2025 (171.514 millones de euros). Para letras del Tesoro se contemplan 108.758 millones de euros, casi un 5,9% más que el cierre estimado del año pasado (102.728 millones de euros).
En 2025, por quinto ejercicio consecutivo, la vida media de la deuda del Estado se mantuvo en el entorno de los ocho años.
En concreto, según datos del Ministerio de Economía, la vida media de la deuda española se situó en 2025 en 7,93 años, su nivel más alto desde 2021, cuando alcanzó los 7,99 años.