El grupo sueco especializado en redes y equipos de telecomunicaciones Ericsson registró un beneficio neto atribuido de 10.740 millones de coronas suecas (961 millones de euros) en los nueve primeros meses de 2026, lo que supone un retroceso del 45,9% frente al mismo periodo del ejercicio anterior, según ha comunicado la propia compañía.
El balance hasta septiembre incorpora un efecto extraordinario negativo de 5.262 millones de coronas (471 millones de euros) ligado a costes de reestructuración, muy por encima de los 1.240 millones de coronas (111 millones de euros) contabilizados por este concepto en los nueve primeros meses de 2025.
Entre enero y septiembre, las ventas netas de la multinacional escandinava alcanzaron 161.500 millones de coronas suecas (14.455 millones de euros), lo que representa un descenso del 3,5% respecto a la facturación registrada en el mismo tramo de 2025.
Por áreas de negocio, la división de redes generó unos ingresos de 104.680 millones de coronas (9.369 millones de euros), un 2% menos. El segmento de servicios en la nube y software redujo su facturación un 1%, hasta 42.394 millones de coronas (3.794 millones de euros), mientras que el negocio dirigido a empresas acusó una caída del 20%, hasta 13.219 millones de coronas (1.183 millones de euros).
En el tercer trimestre de 2026, el beneficio neto atribuido se situó en 5.806 millones de coronas (520 millones de euros), un 47,9% por debajo del obtenido en el mismo periodo de 2025, a pesar de que las ventas netas del grupo avanzaron un 5,7%, hasta 59.478 millones de coronas (5.323 millones de euros).
“Ericsson está bien posicionada y ya estamos viendo las mejoras en la eficiencia gracias a las funcionalidades con IA de nuestra cartera, que se están implementando en las redes de nuestros clientes”, ha señalado Per Narvinger, presidente y consejero delegado de Ericsson.
Mirando a los próximos trimestres, el directivo ha subrayado la estabilidad del mercado de RAN, aunque ha advertido de que la incertidumbre geopolítica se mantiene y que “los costes de los componentes representan un obstáculo para el margen bruto el próximo año”.
Reorganización y nueva estructura regional
Paralelamente, Ericsson ha comunicado una reconfiguración de su estructura operativa y de su cúpula directiva con la meta de articular una organización que aproveche al máximo sus capacidades de I+D, refuerce la orientación al cliente y mejore el control de costes.
A partir del 1 de enero de 2027, la compañía pondrá en marcha una nueva región de mercado, Asia-Pacífico (APAC), que aglutinará las actuales regiones de mercado del Noreste y Sudeste Asiático, Oceanía e India. Con esta integración, Ericsson aspira a operar de forma más eficiente en todo el área, manteniendo al mismo tiempo un foco intenso en cada país y en cada cliente.
La nueva región de mercado APAC estará liderada por Patrick Johansson, que actualmente ocupa la dirección de la región de mercado de Europa, Oriente Medio y África (EMEA). Este cambio abrirá un proceso para designar a la nueva persona responsable de la región EMEA.
Además, la empresa ha decidido trasladar la cartera del Área de Negocio de Soluciones Inalámbricas Empresariales (BEWS) a aquellas divisiones de Ericsson con mayor capacidad para escalar cada línea de actividad, extraer sinergias y optimizar el uso de sus recursos de I+D.
El consejero delegado de Ericsson ha apuntado que esta simplificación de la estructura operativa reforzará la orientación al cliente y favorecerá una mayor eficiencia a largo plazo, permitiendo a la compañía reaccionar con más agilidad, mejorar la rendición de cuentas y ofrecer un soporte más sólido a sus clientes en un entorno de mercado en constante transformación.