El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comunicado este martes un duro paquete sancionador contra Bank of America, el segundo mayor banco del país, por un total superior a 1.210 millones de dólares (algo más de 1.080 millones de euros), al atribuirle “violaciones de leyes contra el blanqueo de capitales y de sanciones”.
En realidad, el castigo se articula en tres expedientes abiertos de forma simultánea. El más voluminoso corresponde a la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), que impone “1.200 millones de dólares (algo menos de 1.072 millones de euros) debido a que el Banco no mitigó ni notificó riesgos prioritarios para la seguridad nacional, incluidas redes chinas de blanqueo de capitales y actividades financieras ilícitas a lo largo de la frontera suroeste” de Estados Unidos con México.
Según el comunicado, “es la tercera sanción más cuantiosa en la historia del Tesoro” y detalla que la entidad “priorizaba sus ingresos y minimizaba el impacto en los recursos destinados al cumplimiento normativo”, lo que habría derivado en una “consiguiente dependencia de las investigaciones policiales, las solicitudes de otras instituciones financieras y las intervenciones similares sobre sus propios controles internos”.
El Tesoro reprocha además que “el Banco, en la práctica, subcontrató a terceros una parte sustancial de sus obligaciones de detección proactiva e información” y que “permitió que las actividades sospechosas se acumularan sin ser investigadas durante largos periodos, lo que resultó en notificaciones tardías y de utilidad limitada para las autoridades”.
En su argumentación, la Administración estadounidense detalla que “Bank of America no notificó a FinCEN, en los plazos establecidos, transacciones sospechosas por un valor superior a 5.000 millones de dólares (4.464 millones de euros)”, de los que “más de 1.000 millones (893 millones de euros) correspondían a actividades que implicaban riesgos de financiación ilícita prioritaria y amenazas a la seguridad nacional, tales como transacciones sospechosas indicativas de redes chinas de lavado de dinero, fraude y posibles operaciones de lavado de dinero basado en el comercio con un vínculo significativo con la frontera suroeste”.
Como parte del acuerdo, el Tesoro obliga ahora a la entidad a “colaborar con un tercero para llevar a cabo una revisión retrospectiva destinada a identificar y notificar a FinCEN aquellas transacciones sospechosas que no fueron detectadas debido a las deficiencias señaladas”. Igualmente, el banco deberá “someterse a una revisión independiente de la eficacia de sus programas de seguimiento de actividades sospechosas” y de los procedimientos de debida diligencia, tanto con su clientela como con “cuentas de corresponsalía extranjera”, además de su “marco de gobernanza de datos en lo que respecta a la información utilizada en su programa de prevención del blanqueo de capitales”.
Estas evaluaciones, añade el Tesoro, “evaluarán la eficacia del programa de lucha contra el blanqueo de capitales de Bank of America a la hora de abordar riesgos prioritarios, incluidos: la frontera suroeste de Estados Unidos, cárteles y posible tráfico de estupefacientes; Irán, y Rusia”.
Multas históricas por fallos en sanciones y controles
A la sanción de FinCEN se suma “la mayor en la historia de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC)”, por un importe de 750 millones de dólares (casi 700 millones de euros), que se impone por “deficiencias e ineficacia del programa de cumplimiento del Banco en materia de la Ley de Secreto Bancario y prevención del blanqueo de capitales”.
De forma paralela, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha hecho público un acuerdo por el que Bank of America abonará 11,6 millones de dólares (cerca de 10,4 millones de euros) “por presuntas infracciones de diversos programas de sanciones, incluidos los relativos a Irán, Rusia, el narcotráfico y el terrorismo mundial”.
La OFAC precisa que la cifra responde a la “posible responsabilidad civil” de la entidad “por 475 aparentes infracciones de diversos programas de sanciones” derivadas, supuestamente, de “haber canalizado pagos de banca corresponsal a través de bancos bloqueados debido a errores técnicos y humanos; haber permitido que personas sancionadas realizaran pagos y retiraran fondos debido a una calibración deficiente de las alertas de sanciones; no haber actualizado con prontitud las listas de control tras las designaciones de la OFAC; y haber gestionado incorrectamente cuentas comerciales asociadas a personas bloqueadas debido a errores humanos”.
“Como resultado de estos incumplimientos normativos, Bank of America procesó pagos por valor de millones de dólares en aparente violación de los programas de sanciones dirigidos contra Rusia, Bielorrusia, Irán, Birmania, Somalia, el narcotráfico y el terrorismo mundial”, señala la OFAC, que matiza, no obstante, que las conductas detectadas “no fueron graves”, aunque tampoco fueron “comunicadas voluntariamente” en su mayoría.
En relación con este paquete de sanciones sin precedentes para la entidad, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha alertado de que “cuando un banco de esta magnitud incumple sus obligaciones relativas a la prevención del blanqueo de capitales y a los regímenes de sanciones, las consecuencias trascienden sus propias instalaciones y exponen a todo el sistema financiero estadounidense a riesgos significativos de financiación ilícita”.
“Las medidas adoptadas hoy envían un mensaje claro: ni siquiera las mayores instituciones financieras están por encima de la ley”, ha concluido.