Fomento Económico Mexicano (Femsa), el conglomerado que opera las tiendas OXXO y actúa como una de las principales embotelladoras de productos de Coca-Cola, cerró los nueve primeros meses del año con un beneficio neto atribuido de 27.199 millones de pesos (1.307 millones de euros). Esta cifra implica más que duplicar, con un incremento del 149,1%, el resultado obtenido en el mismo periodo del ejercicio anterior.
En cuanto a la actividad, los ingresos totales ascendieron a 674.623 millones de pesos (32.425 millones de euros), lo que representa un avance del 8,7%. El resultado bruto de explotación (Ebitda) también evolucionó al alza, con una subida del 7,9%, hasta alcanzar los 53.365 millones de pesos (2.565 millones de euros).
Al mismo tiempo, la compañía latinoamericana soportó un conjunto de gastos de producción, administración, venta y otros de naturaleza no especificada que sumaron 610.386 millones de pesos (29.337 millones de euros), un 6,5% más que un año antes.
Entre julio y septiembre, las ganancias casi se triplicaron (182%), al situarse en 6.810 millones de pesos (327,3 millones de euros). Esta mejora se produjo en un contexto de incremento del 9,8% en la facturación trimestral, que alcanzó los 235.609 millones de pesos (11.324 millones de euros).
“Logramos resultados sólidos impulsados por OXXO México y Coca-Cola Femsa, nuestros dos mayores negocios. OXXO México siguió consolidando el desempeño positivo de los últimos trimestres, mientras que Coca-Cola Femsa logró un crecimiento notable en su estado de resultados, principalmente apoyado por el sólido desempeño en la mayoría de sus territorios”, ha indicado el director general de Femsa, José Antonio Fernández Garza-Lagüera.
“Sin embargo, algunas otras unidades de negocio enfrentaron retos operativos, particularmente nuestras divisiones de Europa y salud, que registraron resultados mixtos. Continuamos trabajando intensamente para que estas unidades de negocio alcancen su potencial”, ha completado.
Respecto a la parte final del ejercicio, el directivo ha señalado que el consumo en México sigue siendo “débil”, que Brasil afronta “cierta volatilidad reciente” y que el efecto estadístico de base en las comparaciones interanuales condicionará la evolución de los resultados.