Knowmad Mood cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto de 5,4 millones de euros, lo que implica una caída del 17,2% frente a los 6,5 millones de euros obtenidos en el mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con las cuentas difundidas este martes por la compañía tecnológica, la facturación entre enero y junio de 2026 ascendió a 148,7 millones de euros, un 7,8% más que los 138 millones de euros registrados en los seis primeros meses de 2025, en un entorno marcado por una intensa transformación derivada del avance de la inteligencia artificial.
La empresa logró además un resultado bruto de explotación (Ebitda) normalizado de 10,72 millones de euros en la primera mitad de 2026, un 0,1% superior al del mismo periodo del ejercicio previo, lo que supone un margen del 7,21%, al tiempo que sigue reforzando las capacidades necesarias para encarar su próxima fase de expansión.
En el plano financiero, la compañía conserva una posición sólida, con una ratio de deuda financiera neta sobre Ebitda normalizado de 0,59 veces en el primer semestre de 2026, frente al 0,55 veces anotado al cierre de 2025, lo que respalda su capacidad para aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento y avanzar en su estrategia de adquisiciones.
Asimismo, la firma reiteró los objetivos económicos fijados en su Plan Estratégico 2025-2028, que prevé alcanzar unos ingresos de 550 millones de euros y un Ebitda normalizado de 48 millones de euros en 2028, con un margen del 8,7%, manteniendo su hoja de ruta de expansión y creación de valor basada en capacidades tecnológicas, internacionalización y compras corporativas.
La apertura al exterior sigue siendo uno de los ejes centrales de su plan, con la meta de que los mercados internacionales supongan el 25% de la facturación del grupo al término de 2028, objetivo respaldado por las recientes adquisiciones de MuniConS y CDA Informática, con las que refuerza su presencia en Europa y Latinoamérica.
En paralelo, Knowmad Mood prosigue con su estrategia de crecimiento inorgánico, dando prioridad a operaciones de mayor tamaño que aporten escala y especialización tecnológica, aunque la reconfiguración del mercado por el impacto de la IA está complicando los procesos de valoración y análisis de potenciales transacciones.