La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz, ha expresado este jueves su “sorpresa” porque cada nuevo dato económico que se da a conocer resulta ser “mejor de lo previsto” y ha apuntado que es “posible” que la institución revise al alza su estimación de crecimiento para la economía española en 2026, actualmente situada en el 2,2%, en “una o dos décimas”.
El organismo fiscal subraya la evolución “favorable” que viene registrando la actividad económica en el corto plazo, si bien recuerda que “persisten importantes elementos de incertidumbre” ligados al escenario geopolítico y energético internacional. En su escenario central, mantiene por ahora una previsión de avance del PIB real del 2,2% en 2026 y anticipa una moderación progresiva en los ejercicios posteriores, con ritmos próximos al 1,7% al cierre de la década.
No obstante, su presidenta ha avanzado que esa previsión del 2,2% podría revisarse al alza, ya que los indicadores conocidos del segundo trimestre “están siendo algo mejor” de lo que la institución había anticipado en sus proyecciones.
“Es posible que en nuestro próximo pronunciamiento, que será a mediados de julio, el 15 de julio probablemente, subamos la tasa de crecimiento de la economía española para el 2026. No mucho, pero algo puede ir al alza”, ha declarado.
Durante su intervención en el seminario organizado esta semana por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, ha precisado que “quizás” ese ajuste de la previsión sea de “una o dos décimas”.
“Los datos reales, en la mayoría de los casos, son ligeramente mejores que las previsiones que nosotros teníamos. Eso lo que nos hace pensar es que cuando pongamos todos los datos en el modelo y los comprobemos y los chequeemos bien, vamos a aumentar la previsión”, continúa.
“Sorpresivamente, yo considero que sorpresivamente, sobre todo teniendo en cuenta el contexto internacional, lo difícil que ha sido, pues te llevas una sorpresa cada vez que hay un indicador, porque dices, hombre, pues parece que es algo mejor de lo previsto. Y al final lo que nos falta valorar es el conjunto”, añade.
Como explicación de este comportamiento, Olóndriz apunta a que “el empleo sigue mostrando signos de fortaleza”, apoyado en la aportación de los flujos migratorios, aunque puntualiza que todavía no existe “suficiente visibilidad de cuál puede ser el impacto” del proceso de regularización en marcha.
En el frente de las cuentas públicas, la AIReF proyecta que el déficit se mantendrá por debajo del 3% del PIB en el medio plazo y que la ratio de deuda pública seguirá una senda de reducción gradual, si bien alerta de que las presiones estructurales a largo plazo —entre ellas, el envejecimiento de la población y el incremento del gasto en intereses— pondrán a prueba la sostenibilidad fiscal.
En un escenario de políticas constantes, la institución calcula que el déficit podría repuntar hasta el 6,6% del PIB y que la deuda volvería a elevarse hasta el 123% del PIB en 2050.