La banca redujo la oferta de crédito durante el tercer trimestre de 2026, aunque mantuvo sin cambios los criterios de aprobación tanto en la financiación a empresas como en los préstamos a hogares para la compra de vivienda, mientras que sí los endureció en el crédito al consumo y otros fines. Así se desprende de la Encuesta de Préstamos Bancarios (EPB), que elabora trimestralmente el Banco de España y que se ha difundido este martes.
El supervisor ha señalado que la evolución de los préstamos a hogares para adquisición de vivienda resultó más positiva de lo que las entidades anticipaban tres meses antes. En contraste, en la financiación a empresas y en el crédito al consumo y otros fines, el comportamiento se ajustó a lo que los bancos venían pronosticando.
El informe también refleja que el porcentaje de entidades que habrían incrementado el volumen de solicitudes rechazadas se elevó ligeramente en los créditos para consumo y otros fines, mientras que apenas registró cambios en los préstamos a empresas y en los destinados a la compra de vivienda.
En cuanto a las condiciones generales aplicadas a las nuevas operaciones, la encuesta constata que estas se endurecieron tanto para compañías como para familias. “Este endurecimiento se habría materializado, en las tres modalidades, en aumento de los tipos de interés, que fue consecuencia de que los bancos trasladaron el incremento de sus costes de financiación, sin que ello afectara a los márgenes”, argumenta el documento del Banco de España.
Al mismo tiempo, las entidades financieras han indicado que la evolución de los indicadores de calidad crediticia habría favorecido un “ligero endurecimiento” de los criterios de concesión del crédito a hogares para consumo y otros fines durante el tercer trimestre, debido a un incremento de los riesgos que perciben en este segmento.
Por el lado de la demanda, entre julio y septiembre se observaron descensos en los tres bloques analizados. La contracción fue moderada en la financiación a empresas y en los préstamos a hogares para consumo y otros fines, mientras que en los créditos dirigidos a familias para la compra de vivienda la caída fue “más intensa”.
En el ámbito de la financiación empresarial, la reducción de la demanda se concentró en las pymes, ya que las grandes compañías registraron un ligero aumento en sus solicitudes. Por tipo de plazo, el retroceso se localizó especialmente en los préstamos a largo plazo.
De acuerdo con las respuestas de los bancos, el mayor nivel de los tipos de interés sería el factor principal que explicaría el retroceso de la demanda de crédito en los tres segmentos. Además, en el caso de los préstamos para la adquisición de vivienda, también se subraya que “las peores perspectivas de este mercado” habrían sido determinantes en la disminución de peticiones.
Mirando al último trimestre del año, las entidades consultadas anticipan “endurecer moderadamente” los criterios de concesión de préstamos a los hogares, mientras que en la financiación a empresas prevén que se mantenga “sin variaciones”. En cuanto a la demanda, los bancos esperan nuevas caídas en los tres segmentos analizados.
El Banco de España ha vuelto a incorporar una cuestión voluntaria sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la situación financiera de las entidades y en su política de concesión de crédito. Según la encuesta, la IA “apenas ha influido” en la demanda de financiación o en la aprobación de préstamos.
En esta línea, las entidades solo han mencionado cierta financiación vinculada a la construcción de centros de datos, así como un refuerzo en el seguimiento de los posibles efectos adversos que la implantación de esta tecnología pudiera generar en algunos sectores concretos.