La crisis abierta por Haley Stevens en Michigan ha escalado este domingo. Después de que la congresista anunciara su apoyo al republicano Mike Rogers en la carrera al Senado, el presidente del Partido Demócrata del estado, Curtis Hertel, ha rechazado públicamente cualquier vinculación de Stevens con la organización.
«La congresista Stevens no es actualmente miembro del Partido Demócrata de Michigan, ni lo será en el futuro», ha afirmado Hertel. La declaración, recogida por The Guardian, marca un nuevo paso en el enfrentamiento provocado por su respaldo al rival de Abdul El-Sayed, que la derrotó en las primarias demócratas de agosto.
Dimisiones en el equipo de Stevens
La reacción también ha llegado a su entorno profesional. Según Axios, su jefe de gabinete, Justin German, ha anunciado su dimisión y la de otros integrantes del equipo. German ha expresado su sorpresa y decepción por la decisión de la congresista.
El representante demócrata Jamie Raskin ha relatado al mismo medio que Stevens le había asegurado la noche anterior que votaría por las candidaturas demócratas. El cambio de posición ha provocado críticas entre sus compañeros de bancada.
La declaración de Hertel no detalla un procedimiento de expulsión ni cuándo dejó Stevens de pertenecer formalmente a la organización estatal. Sí contiene un rechazo explícito a su incorporación futura. Esa distinción evita atribuir al anuncio consecuencias institucionales que no explica.
Schumer y Jeffries respaldan a El-Sayed
Los principales dirigentes demócratas han respondido reafirmando su apoyo al candidato al Senado. Chuck Schumer ha condenado la decisión de Stevens y defendido la unidad de los senadores demócratas alrededor de El-Sayed.
Hakeem Jeffries también ha pedido el voto para él, subrayando la importancia de Michigan para recuperar el control de la Cámara Alta. Debbie Dingell, por su parte, ha reclamado centrar la campaña en el coste de la vida y en las preocupaciones de los ciudadanos.
Las reacciones dibujan una situación más precisa que la de una ruptura general del partido: Stevens apoya al adversario mientras la dirección estatal y destacados responsables nacionales cierran filas con su candidato.
Una disputa que estalla en el cierre de campaña
Stevens había aparecido junto a Rogers en una iglesia de Detroit antes de formalizar su respaldo. El enfrentamiento venía creciendo por las posiciones de El-Sayed sobre Israel y por la controversia alrededor de un anuncio de un grupo externo a su campaña.
I am endorsing Mike Rogers for the United States Senate today. https://t.co/pQgfSBuhOJ
— Haley Stevens (@HaleyforMI) November 1, 2026
La congresista tenía previsto participar en un acto con su antiguo rival, pero finalmente se le pidió que no acudiera. La escenificación de unidad prevista para el domingo acabó sustituida por dos imágenes opuestas: Stevens con Rogers y El-Sayed acompañado por otros dirigentes demócratas.
El efecto sobre las urnas sigue sin poder cuantificarse. Rogers obtiene un respaldo que puede utilizar para dirigirse a votantes demócratas descontentos. El-Sayed, a su vez, recibe una respuesta de apoyo de la organización y de sus líderes nacionales. La cuestión pendiente es si el episodio moverá votos o quedará como una controversia del último tramo de campaña.