La petrolera estatal argentina YPF cerró los nueve primeros meses del año con un beneficio neto atribuido de 2.786 millones de dólares (2.494 millones de euros), dando así la vuelta a las pérdidas de 172 millones de dólares (154 millones de euros) registradas en el mismo periodo del ejercicio previo.
En ese intervalo, la facturación de la compañía avanzó un 30,1%, hasta los 18.077 millones de dólares (16.185 millones de euros), mientras que los costes operativos, de comercialización, administración y exploración crecieron un 5,7%, hasta situarse en 13.465 millones de dólares (12.056 millones de euros).
El resultado bruto de explotación (Ebitda) de YPF se elevó hasta 7.087 millones de dólares (6.345 millones de euros), al tiempo que la deuda neta se redujo hasta 6.596 millones de dólares (5.906 millones de euros), lo que supone un incremento interanual del 97,8% en el primer caso y un descenso del 31,3% en el segundo.
Pese a la mejora de las principales magnitudes financieras, la producción conjunta de hidrocarburos de la empresa disminuyó un 1,2%, hasta 533,8 kboe/d (miles de barriles de petróleo equivalente diarios). De esa cifra, correspondieron 265,9 kbbl/d (miles de barriles diarios) a crudo, 35,5 mm3/d (millones de metros cúbicos diarios) a gas natural y 44,5 kbbl/d a gas natural licuado (GNL).
En cuanto al tercer trimestre, YPF obtuvo unas ganancias de 1.196 millones de dólares (1.071 millones de euros), frente a los números rojos de 206 millones de dólares (184,4 millones de euros) de un año antes. La cifra de negocio trimestral alcanzó los 6.557 millones de dólares (5.871 millones de euros), lo que representa un aumento del 41,2% interanual.
“Los ingresos netos [del tercer trimestre] fueron [...] estables trimestre a trimestre, sobre todo, por el menor precio local de los combustibles, en especial el gasoil”, ha explicado la compañía, que ha recordado que en el segundo trimestre de 2026 hubo ventas extraordinarias de gasoil a otras refinerías y que este hidrocarburo se vio sometido a factores de estacionalidad.
YPF ha señalado además que la evolución de la facturación estuvo afectada por el retroceso de las exportaciones de crudo y por la caída del precio del barril Brent. Aun así, estas presiones se vieron “en gran medida compensadas” por el aumento de las ventas estacionales de gas natural en el mercado interno argentino y por el repunte de las exportaciones de gasolinas, naftas y de granos y harinas.