La jornada de paro convocada en Iberdrola por CCOO y UGT para reclamar un convenio "justo" se estaba llevando a cabo en un ambiente de absoluta normalidad. De acuerdo con los primeros datos internos trasladados por la empresa a Europa Press, alrededor de ocho de cada diez empleados han acudido con total normalidad a sus puestos.
Como respuesta a las demandas de los sindicatos, la eléctrica subraya que la remuneración media de sus trabajadores se sitúa muy por encima tanto del salario medio en España como del correspondiente al conjunto del sector energético.
La compañía destaca además un amplio catálogo de beneficios sociales que, según recalca, no están presentes en muchas otras empresas: seguro médico privado, tarifas ventajosas en la factura de la luz para empleados en primera y segunda residencia, seguro colectivo de vida, diferentes ayudas y anticipos, acceso a apartamentos vacacionales en zonas de costa y montaña, así como planes de pensiones integrados en un paquete retributivo que considera especialmente competitivo.
Iberdrola remite igualmente a dos encuestas recientes sobre preferencias laborales (realizadas por SigmaDos y "Financial Times"), en las que la multinacional de origen vasco aparece como la empresa más deseada para trabajar en el País Vasco y la quinta a escala nacional.
En este contexto, la compañía indica que cada ejercicio recibe "miles" de solicitudes de empleo y que su tasa de rotación voluntaria en España apenas alcanza el 0,6%, la más reducida entre las grandes compañías del Ibex 35 (sobre una plantilla de unos 9.000 profesionales), lo que, a su juicio, evidencia un notable compromiso y lealtad por parte de los trabajadores.
La fuerza laboral de Iberdrola en España se reparte en unos 400 centros distribuidos por todo el país y se estructura en diferentes turnos de trabajo para garantizar la continuidad del servicio.
