La inflación subyacente en Japón, que excluye el efecto de los precios de los alimentos frescos, se aceleró en septiembre hasta el 2,1% interanual, cuatro décimas más que en agosto y marcando así su mayor incremento desde diciembre de 2025, de acuerdo con los datos difundidos por el Ministerio del Interior y Comunicaciones.
Este avance del IPC de referencia en septiembre refuerza las expectativas de una nueva subida del tipo de interés oficial por parte del Banco de Japón en la reunión que celebrará la próxima semana, después de haber elevado el precio del dinero al 1,25% el pasado mes de septiembre.
En paralelo, la inflación general del país se situó también en el 2,1% interanual en el noveno mes del año, por encima del 1,9% registrado en agosto. A su vez, el índice de inflación subyacente ampliado, que además de los alimentos frescos deja fuera el impacto de la energía, repuntó hasta el 2,4% desde el 1,9% del mes previo, encadenando su mayor alza desde marzo.
En cuanto a la composición del índice, los alimentos frescos anotaron en septiembre un incremento de precios del 2,1% en tasa anual, muy por debajo del 6% registrado en agosto y constituyendo su menor avance desde abril, mientras que la energía volvió a abaratarse, con una caída del 0,6% tras el descenso del 0,7% del mes anterior.
En su encuentro de septiembre, el Consejo de Política Monetaria del Banco de Japón acordó elevar en 25 puntos básicos el tipo de interés de referencia, hasta el 1,25%, su cota más alta desde 1995, y revisó además sus proyecciones de inflación, que ahora contemplan una aceleración del IPC por encima del 2% en la segunda mitad del ejercicio.