Los Estados miembro de la Unión Europea han dado luz verde este lunes a una actualización de la normativa comunitaria destinada a reforzar la protección de los trabajadores frente a la exposición a sustancias peligrosas presentes en diversos procesos industriales, como la fabricación de baterías, la producción de acero o el sector textil. Con esta revisión, las instituciones comunitarias calculan que se podrán evitar unos 1.700 casos de cáncer de pulmón y otras 19.000 enfermedades en los próximos 40 años.
La decisión, adoptada por el Consejo de la UE, constituye la sexta modificación de la directiva sobre agentes carcinógenos, mutágenos y sustancias tóxicas para la reproducción. Su finalidad es ajustar los límites de exposición profesional a los conocimientos científicos más recientes y disminuir los riesgos para la salud de los empleados.
En particular, las nuevas normas fijan topes actualizados para el cobalto y sus compuestos inorgánicos, utilizados en la producción de baterías; para los hidrocarburos aromáticos policíclicos, presentes en actividades relacionadas con el acero, el hierro y el aluminio; y para el 1,4-dioxano, empleado en las industrias química y textil.
La revisión incluye además la incorporación de los humos de soldadura al anexo de la directiva que recoge las sustancias, mezclas y procesos cubiertos por sus disposiciones, con el objetivo de reforzar la protección de los trabajadores expuestos a estos agentes durante el desempeño de su actividad.
La reforma prevé igualmente medidas adicionales para aquellos supuestos en los que no sea posible reducir la presencia de estos agentes por debajo de los límites fijados. Entre ellas se contempla el uso de equipos de protección individual, como dispositivos de protección respiratoria, así como el derecho de los empleados a efectuar pausas periódicas en zonas libres de riesgo de contaminación.
El texto incorpora también garantías específicas para bomberos y otros profesionales de los servicios de emergencia, debido a su posible contacto con distintos materiales peligrosos durante el trabajo. Además, se refuerza la formación de quienes puedan estar expuestos a agentes cancerígenos, mutágenos o tóxicos para la reproducción.
Estas obligaciones se extienden al manejo de determinados medicamentos peligrosos, incluidos aquellos que pueden causar daños al personal sanitario si no se manipulan o administran de manera adecuada.
Con la aprobación del Consejo se culmina la tramitación legislativa de esta modificación. La nueva normativa entrará en vigor tras su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea y, a partir de ese momento, los Estados miembro dispondrán de un plazo de dos años para trasladar las nuevas disposiciones a sus legislaciones nacionales.