Las energías renovables reforzaron su peso en la economía española en 2025 al registrar una aportación al Producto Interior Bruto (PIB) de 17.501 millones de euros en términos reales, equivalente al 1,04% del conjunto de la actividad nacional, de acuerdo con el Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España 2025, elaborado por Deloitte para APPA Renovables.
Expresado a precios constantes de 2015, el sector alcanzó los 13.737 millones de euros, lo que supone un incremento del 7,2% frente al ejercicio anterior. La contribución directa de las renovables al PIB ascendió a 9.958 millones de euros, un 8,2% más que en 2024, mientras que la demanda de bienes y servicios a otros sectores generó una aportación indirecta de 3.778 millones, con un avance del 4,6%.
El tirón del negocio 'verde' se trasladó también al empleo, que marcó máximos históricos con 140.621 puestos de trabajo sostenidos (90.797 directos y 49.824 indirectos), un 5,6% más que un año antes. El aumento estuvo impulsado sobre todo por la fotovoltaica para venta a red, que incorporó 3.793 empleos, y por la eólica, que sumó 1.731.
Sin embargo, en una rueda de prensa, el director general de APPA Renovables, José María González Moya, advirtió de que en 2026 estas condiciones “se están dando la vuelta” y que las cifras del ejercicio pasado ofrecen “una imagen que no es del todo real de lo que está sufriendo el sector hoy en día”.
En cuanto a la potencia renovable instalada, España cerró 2025 con 104,5 gigavatios (GW) sin contar el autoconsumo, tras añadir 12,5 GW nuevos. La tecnología fotovoltaica encabezó el despliegue con 11,3 GW adicionales, el 90% de toda la nueva capacidad, hasta alcanzar 50,4 GW acumulados. La eólica incorporó 1,2 GW y elevó su parque hasta 33,3 GW. A ello se suman 1.214 MW de autoconsumo, que llevaron esta modalidad hasta los 9.590 MW totales.
A pesar de que la producción renovable creció un 1,3%, hasta 151,1 teravatios hora (TWh), su peso en el 'mix' eléctrico retrocedió ligeramente del 55,7% en 2024 al 54,3% en 2025. Este descenso se explica, principalmente, por el aumento del 27,9% en la utilización de los ciclos combinados de gas natural tras la activación del protocolo de operación reforzada a raíz del apagón del 28 de abril de 2025.
En el plano exterior, la balanza comercial de bienes y servicios del sector registró un superávit de 652 millones de euros, apoyado en el saldo positivo de los equipos eólicos (886 millones) y en las exportaciones netas de servicios (612 millones).
El despliegue de renovables permitió además evitar la importación de 24,9 millones de toneladas equivalentes de petróleo (tep) en combustibles fósiles, lo que se tradujo en un ahorro de 14.814 millones de euros corrientes. Al mismo tiempo, se dejaron de emitir 69,2 millones de toneladas de CO2e, valoradas en 5.115 millones de euros en derechos de emisión.
Un ahorro neto de 4.340 millones para los consumidores
En el mercado mayorista eléctrico, la generación renovable redujo el coste de compra de la energía en 7.589 millones de euros. Tras descontar la retribución específica percibida por el sector, de 3.249 millones, el resultado fue un ahorro neto para los consumidores de 4.340 millones de euros.
Pese a ello, la industria renovable alerta de las dificultades de integración en la red. Los vertidos en el sistema peninsular aumentaron un 55,2%, hasta 19,7 TWh, de modo que en 2025 el 17% de la energía renovable del país, principalmente eólica y solar, “se tiró a la basura”, denunció González Moya.
Según explicó, a las limitaciones de evacuación se sumaron las exigencias de seguridad y control de tensión de la “operación reforzada” posterior al apagón, que estrecharon aún más el margen disponible para la generación renovable.
El directivo incidió en que esta escalada de los vertidos, que ya habían pasado del 12% en 2024 al 17% en 2025, continúa al alza y ronda en lo que va de año el 25%. “No puede ser que estar desperdiciando una cuarta parte de la energía renovable. Es como si le decimos a los países del Golfo que el 25% de sus reservas las quemen”, dijo.
Pide una solución a la 'operación reforzada'
Ante esta situación, reclamó que la denominada 'operación reforzada' “sea realmente eso y se vaya a una operación normal”, al considerar que “está haciendo mucho daño”. “Pero nadie nos asegura cuándo va a acabar este escenario”, lamentó.
Asimismo, calculó que de los 37.000 MW renovables posteriores a 2020 que podrían estar prestando control de tensión en tiempo real, a octubre ya hay unos 15.000 MW habilitados. “Creo que es un buen contingente. Ojalá y Dios quiera, esto ayude a que se retire esa operación reforzada”, aseveró.
En la misma línea, el presidente de APPA, Santiago Gómez, calificó el aumento de los vertidos de energía de “especialmente preocupante”, al tratarse de “energía disponible en las instalaciones que podría producir y que se está dejando de aprovechar”.
Se desperdicia energía renovable para 6,3 millones de hogares
“En España se desperdicia cada año la energía renovable suficiente para abastecer 6,3 millones de hogares. Tenemos que preguntarnos por qué desperdiciamos tanta electricidad mientras la factura sigue tan cara. Detrás de los proyectos hay inversiones realizadas y recursos propios que podrían estar sustituyendo importaciones del exterior. Reducir estos vertidos debe convertirse en una prioridad de la política energética”, dijo.
También advirtió del aumento de los precios cero o negativos en el mercado, que, aunque pueden ser “una buena noticia inmediata para los consumidores porque se benefician de ellos, su generalización es muy mala noticia para los productores y para el sistema en su conjunto”.
“Las instalaciones tienen costes de inversión, financiación y mantenimiento que deben cubrir. La acumulación de horas sin ingresos suficientes deteriora la rentabilidad y dificulta la financiación de nuevos proyectos”, añadió.
Ante este escenario, el sector señala el refuerzo de las redes, el despliegue del almacenamiento y la electrificación de la demanda como ejes prioritarios para aprovechar al máximo el potencial renovable en los próximos años.