Petroprix está acelerando su crecimiento fuera de España con el desarrollo de su negocio en Portugal, Chile y Panamá, su reciente entrada en Polonia y su inminente llegada a Estados Unidos, según ha señalado la compañía en un comunicado este lunes.
La internacionalización se ha convertido en uno de los “principales motores de crecimiento de la compañía y en un elemento diferenciador frente a sus competidores”, en un escenario marcado por la mayor madurez del mercado español y la caída progresiva del consumo de carburantes.
Con esta estrategia exterior, Petroprix busca diversificar su actividad y reproducir en nuevos países un modelo apoyado en tecnología propia, alto grado de automatización y una estructura de costes ajustada.
Precios “competitivos” y operativa “sencilla” para el cliente
Estas capacidades permiten articular una oferta de “precios competitivos y una operativa sencilla para el usuario”. Siguiendo la hoja de ruta fijada, Petroprix ha iniciado su expansión por Europa Central y del Este con la apertura de su primera estación en Polonia, situada en la localidad fronteriza de Cieszyn.
Es también su primera estación europea fuera de la península ibérica. La empresa se ha marcado como meta disponer de 20 gasolineras en funcionamiento en Polonia antes de que concluya 2027 y ya cuenta con una bolsa de unos 30 proyectos en diferentes fases de desarrollo.
La elección de este país responde a su dimensión, su dinamismo económico y el margen de crecimiento que ofrece el sector de la distribución de combustibles. En Portugal, donde opera desde hace dos años, Petroprix continúa reforzando su implantación y tramita nuevas licencias.
La compañía se propone alcanzar en torno a 25 estaciones en el mercado luso a medio plazo y avanza en los preparativos para desembarcar en otros países europeos.
Chile y Panamá, ejes de la ofensiva en Latinoamérica
En Latinoamérica, Chile y Panamá se han consolidado como dos de los mercados clave para Petroprix tras la buena acogida de sus primeras aperturas. La empresa española dispone ahora de una cartera de 50 proyectos en Chile y 25 en Panamá, que sustentan sus planes de expansión en la zona.
En Chile, Petroprix concentrará su crecimiento en grandes núcleos urbanos como Santiago de Chile y Valparaíso. A medio plazo, aspira a tejer una red de 50 estaciones en el país, con una inversión prevista de 40 millones de dólares (34,8 millones de euros) y una cuota de mercado objetivo de entre el 5% y el 10%.
La compañía prepara igualmente su aterrizaje en Estados Unidos, donde ya ha comprado un terreno en Carolina del Sur para levantar su primera estación. El proyecto, que se prevé poner en marcha antes de que acabe 2026, funcionará como piloto del modelo de la firma en un mercado estratégico por su tamaño, sus altos niveles de consumo y la creciente sensibilidad de los usuarios al precio.
En paralelo a su expansión internacional, Petroprix ha pactado la compra de las 40 estaciones de servicio de Eroski. La operación, pendiente de autorización regulatoria y de su cierre definitivo, “reforzará” la presencia de la compañía en España y ampliará su huella en once comunidades autónomas.
Con este despliegue, Petroprix se ha fijado como siguiente meta para los próximos años alcanzar las 300 estaciones operativas y una facturación de 1.400 millones de euros. Además, la empresa prevé que, en el medio plazo, el negocio internacional llegue a tener un peso similar al de España dentro del grupo.
Desde Martos, municipio jiennense donde nació en 2013, Petroprix ha desarrollado un modelo “disruptivo” en el sector de las estaciones de servicio, apoyado en instalaciones automáticas, tecnología propia, procesos digitalizados y una estructura operativa eficiente.