El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido con firmeza la seguridad del ferrocarril en España como medio de transporte, después de la bendición realizada por los obispos españoles al tren en el que se han desplazado a Barcelona con motivo de la visita del papa León XIV.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Puente ha mostrado su malestar por las dudas planteadas sobre la seguridad ferroviaria a raíz de este gesto religioso. “Dudo mucho que los obispos ejerzan de brujos y exorcicen un tren antes de subirse a él”, ha señalado ante los periodistas.
El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Francisco César García Magán, pronunció la bendición sobre el tren de Iryo en el que los obispos se han trasladado a Barcelona para continuar con los actos de la visita del Papa León XIV en España: “Aparta, Señor, de sus recorridos todo peligro, protege a los viajeros en cada trayecto y haz que lleguen felizmente a su destino, que quienes suban a este tren experimenten siempre tu cercanía”.
Puente ha considerado de “bastante mal gusto” la cuestión planteada por un informador sobre si los trenes españoles entrañan algún riesgo, en relación con la bendición episcopal, y ha subrayado que “no se corresponde con la realidad”.
El ministro ha recordado que, “más allá de lo que piensen los obispos o quien sea, el tren en España es un medio de transporte de los más seguros del mundo”, equiparable al de otros países desarrollados como Alemania o Francia, y que ofrece unas probabilidades “limitadísimas” de que se produzca un siniestro mortal.
Al mismo tiempo, ha admitido que ello no implica que los accidentes sean imposibles, citando los casos de Adamuz (Córdoba, este año) y de Angrois (Santiago de Compostela, en 2013), en los que murieron decenas de personas.
En este contexto, ha afirmado: “No recuerdo si después de aquel incidente hubo algún exorcismo en la red ferroviaria española. Lo que recuerdo es que entonces tanto el Gobierno que estaba en el poder como el ámbito periodístico se esforzaban por no dañar la imagen de seguridad del ferrocarril español, con afirmaciones públicas que tienen muy poco rigor”.
Por último, Puente se ha mostrado “seguro” de que, pese a que puedan darse incidencias, cualquier persona que toma un tren en España lo hace “sabiendo que es un medio seguro y sin pensar que se va a matar”.
Ha insistido en que resulta mucho “más inseguro” desplazarse en coche que en tren y que el ferrocarril es “de los medios más seguros que existen, tanto en España como en el conjunto del mundo”.