Observar un eclipse sin la protección adecuada puede provocar daños en los ojos, pero esa no es la única incidencia que puede producirse durante un fenómeno que movilizará a miles de personas. Caídas, golpes o accidentes durante los desplazamientos son otros escenarios posibles.
La primera cuestión que hay que tener clara es que las aseguradoras no determinan la cobertura simplemente porque el daño se haya producido durante un eclipse. La Ley de Contrato de Seguro establece que el asegurador responde cuando se produce el riesgo objeto de cobertura y dentro de los límites pactados en el contrato.
Por ello, una misma situación puede tener respuestas diferentes dependiendo del seguro contratado. Una lesión ocular puede implicar asistencia sanitaria, mientras que una caída podría entrar en el ámbito de un seguro de accidentes y una colisión durante un desplazamiento tendría que analizarse conforme al seguro del automóvil.
Qué pasa si sufres una lesión ocular al mirar el eclipse
Una persona que sufra daños en los ojos después de observar directamente el sol deberá recibir la atención sanitaria que corresponda. Si dispone de seguro privado de salud, habrá que comprobar las coberturas y condiciones concretas de su contrato.
La Ley de Contrato de Seguro establece que, cuando el riesgo asegurado sea la enfermedad, la compañía puede asumir dentro de los límites de la póliza determinadas cantidades y gastos de asistencia médica y farmacéutica. En los seguros de asistencia sanitaria, la aseguradora puede asumir directamente la prestación de los servicios médicos y quirúrgicos.
Por tanto, no puede afirmarse de forma general que una lesión ocular provocada durante el eclipse esté automáticamente cubierta o excluida. La respuesta dependerá del seguro contratado, de las coberturas incluidas y de las condiciones establecidas en la póliza.
Seguro de salud y seguro de accidentes no son lo mismo
Recibir asistencia médica por una lesión y cobrar una indemnización económica por un accidente son cuestiones diferentes. Un seguro de salud está orientado fundamentalmente a proporcionar o sufragar la asistencia sanitaria incluida en el contrato.
Un seguro de accidentes, en cambio, puede contemplar prestaciones económicas cuando se produce un accidente cubierto que genera las consecuencias previstas en la póliza. La Ley de Contrato de Seguro define el accidente como una lesión corporal derivada de una causa violenta, súbita, externa y ajena a la intencionalidad del asegurado que produzca invalidez temporal, permanente o muerte.
Esta definición resulta especialmente relevante ante el eclipse. Una caída accidental mientras se contempla el fenómeno puede presentar un encaje diferente al de una lesión producida por mirar directamente al Sol, por lo que no debe darse por hecho que ambas situaciones recibirán el mismo tratamiento.
¿Cubre un seguro de accidentes una lesión por mirar al sol?
No existe una respuesta universal. Para que intervenga un seguro de accidentes habrá que analizar si lo sucedido encaja en la definición de accidente y en el riesgo delimitado por el contrato.
Esto obliga a comprobar las condiciones generales y particulares de la póliza. Una aseguradora puede delimitar los riesgos que cubre y establecer las condiciones bajo las que procede una determinada prestación.
Por esa razón, sufrir una lesión durante el eclipse no genera automáticamente una indemnización de un seguro de accidentes. El origen de la lesión, las circunstancias en las que se produjo y las coberturas contratadas serán determinantes.
Mirar el eclipse sin protección no significa automáticamente perder el seguro
Otro error sería asumir que cualquier imprudencia permite automáticamente a una aseguradora rechazar un siniestro. La Ley de Contrato de Seguro establece específicamente que, si el asegurado provoca intencionadamente el accidente, el asegurador queda liberado de su obligación.
La intencionalidad y una posible conducta imprudente no son necesariamente conceptos equivalentes. Por tanto, no puede afirmarse de manera general que una persona que haya mirado el eclipse sin la protección recomendada vaya a quedarse automáticamente sin cobertura.
La compañía tendrá que analizar el siniestro conforme al contrato y a la legislación aplicable. De ahí la importancia de no asumir que una conducta concreta implica por sí sola que el seguro pagará o rechazará el daño.
Los gastos médicos de un seguro de accidentes tienen sus propias reglas
Un seguro de accidentes tampoco significa necesariamente que cualquier gasto médico esté incluido. La legislación establece que los gastos de asistencia sanitaria serán asumidos por la aseguradora cuando esa cobertura haya sido expresamente incluida en la póliza.
La asistencia deberá realizarse además conforme a las condiciones establecidas en el contrato. Por ello, conviene comprobar cuestiones como los centros concertados, los procedimientos previstos para comunicar el accidente o los límites económicos existentes.
La Ley de Contrato de Seguro introduce, no obstante, una garantía importante: las condiciones de la póliza no pueden excluir las asistencias necesarias de carácter urgente en el supuesto regulado para la cobertura de asistencia sanitaria del seguro de accidentes.
Qué ocurre si tienes un accidente de coche durante el eclipse
Los desplazamientos para contemplar el eclipse plantean un escenario completamente diferente. Si se produce una colisión mientras una persona viaja hacia un lugar de observación o durante el propio fenómeno, la cobertura deberá analizarse conforme al seguro del automóvil y las circunstancias del accidente.
Que el conductor estuviera desplazándose para ver el eclipse no determina por sí solo si el siniestro está cubierto. Habrá que diferenciar, entre otras cuestiones, la responsabilidad frente a terceros de las coberturas contratadas para los daños propios del vehículo o del conductor.
Tampoco puede equipararse una póliza que cubre únicamente la responsabilidad civil obligatoria con otra que incorpore daños propios y otras garantías. La modalidad de seguro contratada será esencial para determinar qué daños puede asumir la compañía.
Una distracción al volante durante el eclipse también puede acabar en accidente
El eclipse puede generar situaciones especialmente delicadas en carretera si un conductor intenta observarlo mientras circula. Ante cualquier accidente será necesario reconstruir las circunstancias para determinar responsabilidades y aplicar las coberturas correspondientes.
En este supuesto también hay que diferenciar los posibles daños sufridos por terceros de los daños propios. El hecho de que exista un seguro de automóvil no significa que absolutamente cualquier perjuicio del asegurado quede cubierto en todas las circunstancias.
Por eso, la forma más segura de contemplar el fenómeno durante un desplazamiento es detener el vehículo en un lugar permitido y seguro antes de realizar cualquier observación, evitando que el eclipse se convierta en una distracción mientras se conduce.
Qué pasa si te lesionas en un evento organizado para ver el eclipse
Otra situación posible es que el accidente ocurra durante una actividad organizada. Ayuntamientos, establecimientos, asociaciones u otras entidades pueden habilitar espacios o celebrar eventos para contemplar el eclipse.
Si una persona sufre una lesión por una caída o por cualquier otro incidente, habrá que analizar cómo se produjo el accidente y si existe responsabilidad de un tercero. No es lo mismo tropezar por una causa fortuita que sufrir un daño relacionado con una instalación defectuosa o con una circunstancia imputable al organizador.
En estos últimos supuestos podría entrar en juego la responsabilidad civil y, en su caso, el seguro correspondiente del responsable. Nuevamente, el eclipse sería únicamente el contexto en el que se produjo el accidente y no la causa que determina por sí sola la cobertura.
Qué debes guardar si sufres un accidente durante el eclipse
Documentar correctamente lo sucedido puede resultar fundamental para cualquier reclamación posterior. Si existe una lesión, conviene conservar los informes médicos, diagnósticos, facturas y cualquier documentación relacionada con la asistencia recibida.
En un accidente también puede ser útil conservar fotografías, datos de testigos y cualquier documento que permita acreditar cómo ocurrió. En los siniestros de tráfico habrá que seguir además los procedimientos habituales establecidos para este tipo de accidentes.
El siguiente paso será revisar las condiciones generales y particulares del seguro para identificar exactamente qué cobertura puede intervenir y comunicar el siniestro a la aseguradora siguiendo el procedimiento previsto en la póliza.
Qué hacer si la aseguradora rechaza la cobertura
Si la compañía considera que el siniestro no está cubierto, el asegurado puede solicitar que la decisión y sus motivos queden claramente explicados y contrastarlos con las condiciones de su póliza.
Cuando exista desacuerdo, puede presentarse una reclamación ante el servicio o departamento de atención al cliente o, cuando exista, ante el defensor del cliente de la entidad aseguradora.
Agotada la vía correspondiente ante la entidad, existen otros mecanismos de reclamación. Entre ellos se encuentra el Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, además de las vías de mediación, arbitraje cuando proceda y los tribunales.
La clave está en la póliza, no en que el daño ocurra durante un eclipse
La pregunta "¿cubre mi seguro los daños del eclipse?" no tiene una respuesta única porque no existe una categoría general de daños provocados por eclipses en la legislación de seguros.
Una lesión ocular, una caída y un accidente de tráfico son situaciones distintas que pueden afectar a seguros diferentes. Incluso dentro del mismo tipo de seguro, dos pólizas pueden contener coberturas, límites y condiciones diferentes.
Por eso, antes del eclipse del 12 de agosto resulta recomendable comprobar qué seguros se tienen contratados y cuáles son sus coberturas. Si finalmente ocurre un siniestro, serán el daño concreto, sus circunstancias y las condiciones del contrato las que determinen si existe cobertura.