Amenazas de bomba en seis aviones en Europa, uno con destino a Murcia: estos son los vuelos afectados

Las amenazas de bomba en seis vuelos han provocado desvíos e inspecciones de aviones este martes, 3 de noviembre, en varios aeropuertos europeos. Entre los afectados figura un Ryanair procedente de Manchester que aterrizó en Murcia, donde los especialistas descartaron la presencia de explosivos

Avión de Ryanair en Castellón | GVA

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Seis vuelos de pasajeros han recibido amenazas de bomba este martes en Europa, con incidentes en aeropuertos de España, Italia, Polonia y Bulgaria. Las alertas han obligado a desplegar equipos de seguridad, registrar aeronaves y, en algunos casos, desviar vuelos o suspender temporalmente la actividad aeroportuaria.

Por el momento, no se ha confirmado que los episodios estén relacionados. Los vuelos afectados incluyen trayectos con destino a Murcia, Roma y Varsovia, así como un avión procedente de Israel que aterrizó en Sofía. Las comprobaciones han descartado explosivos en varios de los aparatos. 

Murcia descarta explosivos en el vuelo de Ryanair

El avión de Ryanair procedente de Manchester aterrizó en el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia a las 10.50 horas, con 114 pasajeros y siete tripulantes a bordo, según la información facilitada por la Delegación del Gobierno.

La alerta activó un dispositivo con Policía Nacional, Guardia Civil y servicios de emergencia. Especialistas en desactivación de explosivos de la Guardia Civil se desplazaron desde Alicante para participar en la inspección. 

Los ocupantes desembarcaron y pasaron controles de seguridad. El registro descartó la presencia de explosivos y el aeropuerto retomó su actividad a las 13.00 horas, después de permanecer cerrado durante más de dos horas. 

Dos vuelos de Ryanair, inspeccionados en Roma

En Italia, las amenazas afectaron a otros dos vuelos de Ryanair: uno procedente de Dublín y otro de Lisboa, ambos con destino al aeropuerto romano de Fiumicino.

Los avisos anónimos dieron lugar a inspecciones de las aeronaves tras su llegada. Las comprobaciones concluyeron sin que se encontraran explosivos, según las informaciones recogidas por medios italianos. Con estos dos aviones, son tres los vuelos de la aerolínea irlandesa incluidos en los incidentes conocidos de la jornada. 

Varsovia desvía un avión y revisa otro tras aterrizar

En Polonia, un vuelo de LOT procedente de Londres Heathrow y con destino a Varsovia Chopin fue desviado al aeropuerto de Modlin. La amenaza obligó a interrumpir temporalmente las operaciones de este último.

El segundo avión, de SAS y procedente de Copenhague, aterrizó en Chopin, el aeropuerto al que tenía previsto llegar. Ambos aparatos fueron revisados y no se encontraron artefactos, según Reuters. Modlin reabrió después de las comprobaciones. 

Una amenaza por correo electrónico en Sofía

El sexto episodio afecta a una aeronave procedente de Israel que aterrizó en Sofía. Las autoridades búlgaras recibieron una amenaza por correo electrónico y situaron el avión en una zona apartada para inspeccionarlo.

La información difundida inicialmente no precisaba la compañía ni el destino final del vuelo. El dispositivo incluyó un refuerzo de la seguridad aeroportuaria. 

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿Qué protocolos de seguridad se activan en los aeropuertos españoles ante amenazas de bomba en vuelos internacionales?

Ante una amenaza de bomba en un vuelo internacional, los aeropuertos españoles ponen en marcha una respuesta coordinada de seguridad, emergencia y gestión del tráfico aéreo. La secuencia incluye evaluar el aviso, proteger a los ocupantes, inspeccionar la aeronave y recuperar la actividad cuando se descarte el peligro. No implica automáticamente evacuar toda la terminal ni cerrar el aeropuerto: las medidas dependen del riesgo y de la situación del avión.

1. Recepción del aviso y evaluación

La amenaza puede llegar a la compañía, la tripulación, el aeropuerto o las fuerzas de seguridad. Se transmite inmediatamente por los canales establecidos y se conserva la información disponible para valorar el riesgo e investigar su origen. Una amenaza no se descarta únicamente porque parezca una broma.

La evaluación considera la información sobre el vuelo, la existencia de indicios adicionales y si el avión está estacionado, en movimiento o en vuelo. Los criterios tácticos concretos y parte de los procedimientos son restringidos por motivos de seguridad.

2. Activación y coordinación de recursos

Se activa el procedimiento aeroportuario correspondiente y, cuando procede, el Plan de Autoprotección, coordinado con los servicios externos de emergencia. La guía técnica de AESA contempla las emergencias por actos ilícitos, incluidas las amenazas de bomba.

  • Aena coordina los recursos aeroportuarios y las medidas sobre accesos, instalaciones y operaciones.
  • Las fuerzas de seguridad realizan las actuaciones policiales, las comprobaciones y la investigación, según sus competencias.
  • Los especialistas en explosivos intervienen cuando corresponde, con apoyo de bomberos y servicios sanitarios.
  • Protección Civil puede activar planes territoriales o especiales si la situación lo requiere.
3. Medidas sobre el vuelo y los pasajeros

Si la aeronave está en vuelo, el comandante, en coordinación con control aéreo y las autoridades, puede continuar al destino o desviarse. No existe un desvío automático por tratarse de un vuelo internacional: se valoran las condiciones operativas y la información disponible.

En tierra, las medidas pueden incluir suspender el embarque, trasladar el avión a una posición aislada y desembarcar o evacuar a sus ocupantes. Después se revisan la aeronave, los equipajes y las pertenencias afectadas. El alcance de la inspección lo determinan los responsables de seguridad; los pasajeros deben seguir sus instrucciones y no manipular objetos sospechosos.

4. Restricciones y recuperación de la actividad

La protección puede limitarse al avión o extenderse a puertas, salas, terminales y operaciones de pista. La reapertura requiere completar las comprobaciones y confirmar que existen condiciones seguras. La investigación policial puede continuar aunque se descarte la presencia de explosivos.

Dos incidentes ilustran esa diferencia:

  • El 15 de enero de 2026, un vuelo Estambul–Barcelona fue estacionado en una zona de seguridad; sus pasajeros desembarcaron y se revisaron sus pertenencias. Se activó Aerocat en alerta, pero Aena indicó que el aeropuerto mantuvo su operativa, según Demócrata.
  • El 3 de noviembre de 2026, una amenaza en un vuelo Manchester–Murcia motivó el desembarque, controles y una inspección con especialistas en explosivos. El aeropuerto reabrió a las 13.00, tras más de dos horas cerrado, según Demócrata.
5. Marco aplicable

La respuesta se encuadra en las normas europeas de seguridad de la aviación civil: el Reglamento 300/2008 y el Reglamento 2015/1998, junto con los programas nacionales y planes aeroportuarios. AESA supervisa el cumplimiento del marco aeronáutico, pero no sustituye al mando policial ni dirige la desactivación de explosivos.

¿Cuáles son las competencias de la Delegación del Gobierno en la gestión de emergencias en aeropuertos?

La Delegación del Gobierno tiene una función de coordinación de la Administración del Estado y de sus recursos ante una emergencia aeroportuaria, pero no dirige automáticamente cualquier incidente que ocurra en un aeropuerto. Su intervención depende del tipo de emergencia, del plan activado y de la autoridad que tenga atribuida su dirección.

Es fundamental distinguir entre la respuesta operativa dentro del aeropuerto, la protección de la población fuera de él y las actuaciones de seguridad pública. Estas funciones pueden desarrollarse simultáneamente, con responsables diferentes que deben coordinarse.

1. Coordinación de los servicios estatales

La Delegación actúa como interlocutora territorial del Gobierno y facilita la coordinación de los órganos y servicios estatales implicados. Esto comprende articular su participación con el gestor aeroportuario, las autoridades autonómicas y locales y los servicios de emergencia, conforme a sus respectivas competencias.

Su papel no consiste necesariamente en impartir instrucciones técnicas a bomberos, sanitarios o controladores aéreos, sino en asegurar que los recursos estatales intervengan de forma coordinada y que exista una interlocución institucional clara.

2. Participación en la planificación y activación de la respuesta

La actuación debe ajustarse al plan de emergencia o de autoprotección del aeropuerto y, cuando corresponda, a los planes territoriales o especiales de protección civil. Estos instrumentos determinan los avisos, los mecanismos de coordinación, los responsables y las condiciones para solicitar apoyo externo.

La Delegación puede intervenir en los órganos de coordinación previstos y canalizar las actuaciones estatales que procedan. No debe confundirse esta participación con una facultad general para activar cualquier plan: la activación y la dirección corresponden a quien establezca cada instrumento.

3. Seguridad pública y protección de instalaciones

Cuando el incidente presenta una dimensión de seguridad pública, la Delegación desempeña su función respecto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, respetando la distribución de funciones y sus cadenas de mando. Su intervención puede comprender la coordinación institucional de medidas de protección, control de accesos, mantenimiento del orden o establecimiento de perímetros.

Una amenaza deliberada, un accidente aéreo y un incendio en una terminal no tienen necesariamente el mismo esquema de respuesta. La existencia de una actuación policial tampoco convierte por sí sola a la Delegación en directora de todas las operaciones de emergencia.

4. Apoyo estatal y emergencias de mayor alcance

Si los medios disponibles resultan insuficientes o el incidente afecta a varios ámbitos administrativos, la Delegación puede canalizar necesidades de apoyo estatal y facilitar su integración en la respuesta. Solicitar, movilizar y dirigir un recurso son actuaciones distintas: cada una corresponde a la autoridad competente y al procedimiento aplicable.

Asimismo, una emergencia de especial gravedad puede dar lugar a mecanismos extraordinarios de coordinación o dirección estatal. Esa situación no se produce automáticamente por tratarse de un aeropuerto: requiere que concurran las condiciones y decisiones previstas en el marco de protección civil.

5. Límites de su competencia

La Delegación no sustituye al gestor aeroportuario en la ejecución de su organización de emergencia, ni a los responsables de la navegación aérea en sus decisiones técnicas. Tampoco asume, con carácter general, las competencias autonómicas y municipales de protección civil, asistencia sanitaria o intervención de sus servicios.

En definitiva, su cometido es coordinar la aportación estatal y su enlace con las demás administraciones. Para determinar quién puede ordenar una evacuación, dirigir una intervención concreta o disponer el cierre operativo de instalaciones, es imprescindible identificar el aeropuerto, la naturaleza del incidente y el plan aplicable; no existe una respuesta única para todas esas decisiones.

¿Cuántas amenazas de bomba en vuelos comerciales se han producido en España en la última década?

No se ha localizado una cifra oficial pública que permita saber cuántas amenazas de bomba afectaron a vuelos comerciales en España durante la última década. Para el periodo comprendido entre el 3 de noviembre de 2016 y el 3 de noviembre de 2026, las fuentes consultadas documentan episodios concretos, pero no ofrecen un total nacional verificable. Por tanto, dar un número cerrado como balance de esos diez años sería engañoso.

Por qué no puede darse un total fiable

Las estadísticas disponibles no delimitan exactamente lo que preguntas. La memoria de AESA de 2022, por ejemplo, recoge 46.192 notificaciones y 34.046 sucesos de seguridad aérea, pero no identifica un total específico de amenazas de bomba contra vuelos comerciales. Esas cifras generales no equivalen a avisos de bomba y no sirven para calcularlos.

Por su parte, el Anuario estadístico de Interior incluye categorías generales de amenazas, sin un desglose identificable que permita aislar las dirigidas a aeronaves comerciales. Tampoco se ha localizado una serie decenal específica en los informes de seguridad nacional consultados.

Además, es necesario distinguir entre amenazas contra un avión y amenazas contra un aeropuerto. El Programa Nacional de Seguridad utiliza una definición de aviso de bomba que abarca amenazas reales o falsas contra aeronaves, aeropuertos, instalaciones o personas. Sumar todas esas situaciones respondería a una pregunta más amplia que la tuya.

Qué casos concretos están documentados

Entre los episodios localizados figuran estos tres, todos de 2026. Son ejemplos acreditados, no un inventario completo de la década:

  • Barcelona, 15 de enero de 2026. Un vuelo de Turkish Airlines fue objeto de una falsa amenaza de bomba. La Guardia Civil inspeccionó la aeronave con resultado negativo y la alerta quedó desactivada. Según Aena, el operativo no alteró la actividad del aeropuerto. Así lo recogió Demócrata sobre Barcelona.
  • Tenerife Sur, 25 de septiembre de 2026. Un avión fue desalojado preventivamente después de que un pasajero comunicara una presunta amenaza de bomba. La información publicada no identificaba el vuelo ni confirmaba la existencia de explosivos; anunciaba la inspección de la aeronave. Véase la información de Tenerife Sur.
  • Murcia, 3 de noviembre de 2026. Un vuelo de Ryanair procedente de Manchester aterrizó con 114 pasajeros y siete tripulantes. La inspección descartó explosivos y el aeropuerto retomó su actividad a las 13.00 horas, tras permanecer cerrado más de dos horas. La noticia de Demócrata sobre los incidentes europeos describe seis vuelos afectados en Europa, pero solamente uno de esos seis corresponde al episodio español de Murcia.

No incorporaría al mismo recuento, sin más precisión, las amenazas contra dos aeropuertos españoles que Interior comunicó el 16 de octubre de 2026: la nota habla de varias llamadas y dos detenidos, no de un número determinado de vuelos amenazados.

Cómo obtener la cifra solicitada

La vía más adecuada sería solicitar a Interior un desglose anual de avisos contra aeronaves comerciales, contrastándolo con Aena y AESA. La petición debería separar aeronaves en vuelo y estacionadas, excluir amenazas generales contra aeropuertos y contar cada episodio una sola vez, aunque intervengan varios organismos.

En conclusión: hay casos documentados, pero no un total público verificable para esos diez años. Los tres episodios descritos no deben presentarse como el balance nacional.

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¿Cuántos vuelos en Europa recibieron amenazas de bomba según la noticia?

Pregunta 1 de 3

¿Qué medidas se tomaron en el aeropuerto de Murcia tras la amenaza de bomba?

Pregunta 2 de 3

¿En qué aeropuerto aterrizó el avión procedente de Israel que recibió una amenaza por correo electrónico?

Pregunta 3 de 3