La Comisión Europea ha desplazado a Ceuta un equipo de expertos en migración para evaluar directamente la situación en la ciudad autónoma después de la entrada masiva registrada a finales de julio y determinar qué apoyo adicional puede prestar la Unión Europea a las autoridades españolas.
La misión coincide con los preparativos ante la posibilidad de nuevos intentos de entrada irregular desde Marruecos, después de que hayan circulado en redes sociales mensajes que señalan a la noche del 14 al 15 de agosto. Bruselas, sin embargo, evita vincular su actuación exclusivamente a esa fecha y sostiene que su objetivo es reforzar de manera permanente la protección de la frontera exterior de la UE.
Un portavoz comunitario ha explicado este jueves que el objetivo de los expertos desplazados a Ceuta es conocer de primera mano las necesidades existentes y estudiar de qué manera las instituciones europeas pueden reforzar el respaldo a España.
Bruselas evita centrar la alerta en el 15 de agosto
La Comisión Europea no ha precisado si la misión está específicamente relacionada con los avisos sobre una posible nueva llegada masiva durante las próximas horas.
Desde Bruselas insisten en que la actuación comunitaria no puede limitarse a una fecha determinada y que la prioridad pasa por proteger las fronteras exteriores y garantizar una gestión eficaz de los retornos durante todo el año.
La visita se produce dos semanas después de la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. El Gobierno ha situado en torno a 80.000 el número de personas que consiguieron acceder a la ciudad, de las que unas 70.000 habrían regresado o sido devueltas posteriormente a Marruecos.
Interior ha reforzado además en las últimas horas el dispositivo desplegado en Ceuta. El ministro Fernando Grande-Marlaska ha anunciado el envío de más agentes especializados en Extranjería para agilizar los procedimientos relacionados con las personas que todavía permanecen en la ciudad.
Vigilancia sobre los llamamientos en redes sociales
Uno de los focos de preocupación está en las campañas difundidas a través de redes sociales que llaman a intentar nuevos cruces desde Marruecos hacia territorio español.
Según la información conocida este jueves, las autoridades marroquíes también han reforzado la vigilancia en las zonas fronterizas con Ceuta y Melilla.
España ha adoptado igualmente nuevas medidas preventivas. La Guardia Civil ha comenzado a instalar en el dique sur de Melilla una barrera marítima similar a la empleada en la frontera marítima de Ceuta para dificultar las entradas irregulares a nado.
La Comisión Europea mantiene paralelamente contactos con las principales plataformas digitales para limitar la difusión de contenidos que puedan favorecer nuevos movimientos masivos hacia la frontera.