Al menos nueve personas han perdido la vida y otras 15 han resultado heridas tras un bombardeo llevado a cabo este miércoles por las fuerzas israelíes contra una comisaría situada en la ciudad de Gaza. Según las propias autoridades de Israel, la operación iba dirigida contra posiciones de “grupos armados terroristas” en el enclave palestino.
El Ministerio del Interior, bajo control del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), ha acusado a Israel de tratar de “sembrar el caos en la Franja” al atacar “objetivos policiales” en la zona, mientras que el Ejército israelí sostiene que la ofensiva ha “alcanzado objetivos terroristas”.
Fuentes conocedoras de la situación han indicado que los cuerpos sin vida de nueve personas han sido trasladados a un hospital cercano y han precisado que los 15 heridos se encuentran en estado crítico, de acuerdo con la agencia de noticias palestina WAFA.
Hamás denuncia un “nuevo crimen de guerra”
Por otro lado, Hamás ha calificado el ataque contra la comisaría como un “nuevo crimen de guerra” que muestra la determinación del Gobierno israelí de “renegar de sus obligaciones y negarse a seguir adelante con la implementación del acuerdo de alto el fuego y completar sus etapas”.
El movimiento islamista subraya que el momento en el que se ha producido el bombardeo, tras los contactos con Estados Unidos para aplicar la segunda fase del plan de paz para Gaza, evidencia que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, “está socavando deliberadamente esos esfuerzos y promoviendo una nueva guerra en la Franja de Gaza en lugar de cumplir con lo acordado”, según informa el diario “Filastin”.
“Atacar a la policía civil y a las instituciones que mantienen la seguridad y el orden público revela los esfuerzos de la ocupación por crear un estado de caos y un colapso de la seguridad en la Franja de Gaza, y por socavar los cimientos de la vida y la estabilidad, con el fin de servir a los planes de desplazamiento”, ha añadido Hamás, que reclama a los mediadores del acuerdo que actúen con firmeza para que Israel respete lo pactado.
En esta misma línea, el portavoz de Hamás, Hazem Qasem, ha asegurado que esta masacre supone una “escalada peligrosa y un desprecio total” por los llamamientos a un alto el fuego, responsabilizando a la Junta de Paz del deterioro de la situación al considerar que no ha cumplido con su función de garantizar los acuerdos.
Según Qasem, la Junta se enfrenta a una “verdadera prueba” para demostrar su capacidad y su seriedad en la conducción de los esfuerzos de mediación y negociación.