Ampliación | Estados Unidos impone sanciones al presidente cubano Miguel Díaz-Canel y a su entorno más cercano

Estados Unidos sanciona a Miguel Díaz-Canel, a Raúl Castro, a familiares directos y a varias entidades cubanas, intensificando la presión sobre la isla.

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El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha decidido este jueves incorporar a su lista de sanciones al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, junto a otras cuatro figuras destacadas, entre ellas su antecesor en el cargo, Raúl Castro. La medida se enmarca en la estrategia de presión de la Administración Trump sobre el Gobierno de La Habana y en el endurecimiento del bloqueo contra el país caribeño.

Además de Díaz-Canel y Raúl Castro, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) ha señalado a la primera dama y segunda esposa del actual mandatario, Lis Cuesta Pedraza; al hijo de esta e hijastro del presidente, Manuel Anido Cuesta; así como al único hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro.

El Tesoro ha extendido también estas restricciones a cinco entidades cubanas: el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución, la agencia de viajes Amistur Cuba S.A., el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y la empresa minera La Victoria.

Con estas decisiones, Washington mantiene un bloqueo de facto sobre el suministro de combustible a la isla y continúa incrementando la presión económica y política, con el propósito de forzar la salida del poder de las autoridades comunistas que gobiernan el país desde 1959.

TRUMP DEFINE A LA ISLA COMO UNA “NACIÓN FRACASADA”

Pese a negar que el objetivo sea provocar un colapso acelerado del sistema cubano, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado a Cuba como una “nación fracasada”, especialmente a raíz de la captura a comienzos de año del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, en un ataque militar de Washington sobre Caracas que dejó más de un centenar de fallecidos.

“El país está muriendo de hambre y no tiene energía, ni petróleo, ni dinero. No tiene nada”, ha afirmado el jefe de la Casa Blanca ante los medios, añadiendo que, a su entender, “de alguna manera” el país “ya se ha venido abajo”. Aun así, ha reiterado que, una vez se haya “encargado” de Irán, “de camino de vuelta” hará “una pequeña parada” para “solucionar” la situación en la isla.

En este contexto, el dirigente republicano ha expresado su voluntad de “ayudar” a Cuba. “El 95% de los cubanos votaron por mí. Son personas increíbles, son enérgicos, emprendedores... ¡Algunas de las personas más ricas de Miami son cubanas! (...) Y yo voy a cuidarlas bien y voy a dejar que vuelvan a su tierra con sus familias”, ha remarcado.

“Tenemos planes muy buenos para Cuba”, ha concluido, subrayando que, para llevarlos a cabo, considera imprescindible que Washington logre desmantelar un “régimen que era muy duro y muy desagradable”.