El pasado martes el Congreso aprobó en primera instancia el texto que posibilita que miles de profesionales atrapados en las mutualidades alternativas a la Seguridad Social puedan incorporarse al sistema público de previsión social, abandonado mediante una pasarela un sistema alternativo de carácter privado que ha condenado a los mutualistas a prestaciones indignas, abocándolos a pensiones de miseria tras varias décadas de trabajo.
Tras más de tres años de lucha continua, de decenas de reuniones, cruce de documentos, manifestaciones y acciones de movilización puestas en marcha por los afectados, especialmente profesionales de la abogacía y la procura, pero también arquitectos, químicos y otros colectivos, llega una reforma legal que pone remedio a una caótica situación en la que el Estado -por falta de vigilancia del sistema- y las mutualidades -con el uso de procedimientos de engaño y embaucamiento- han sido responsables del fracaso de este sistema de las mutualidades alternativas. Nuestro reconocimiento a los colectivos y personas que han empujado esta lucha.
La historia de esta gran estafa la encontramos en las reformas introducidas entre 1995 y 2005. Abocaron al sistema a un modelo de capitalización individual y provocaron una importante variación en las cuantías de las prestaciones esperables sin que, en muchos casos, hubiera opción real de cambio.
La historia de esta gran estafa la encontramos en las reformas introducidas entre 1995 y 2005
El sistema creó un modelo de cotizaciones cautivas, que no podían ser recuperadas hasta la fecha de jubilación del trabajador mutualista. Si se optaba por pasar al RETA de la Seguridad Social, las cantidades ahorradas en la mutualidad menguaban año a año hasta casi desaparecer por las comisiones y gastos que la propia mutualidad impone. Por ello, la mayoría de profesionales que entraron optaron por permanecer en la mutualidad hasta hoy.
Con la reforma que está previsto que apruebe el Pleno del Congreso el 11 de junio -si las derechas del PP, Vox y Junts no se ponen de acuerdo para hundirla- se garantiza que todos los profesionales puedan tener una pensión digna y unas prestaciones, como las de maternidad o de incapacidad, acordes a las del resto de los trabajadores.
Desde el Grupo Parlamentario de Sumar e Izquierda Unida trabajamos desde principio a fin para mejorar la ley. No es la norma perfecta que nos gustaría. Además, esperamos que decaiga la defensa para mantener el sistema de mutualidad alternativa defendido por PP, Vox y Junts, y que han impuesto mediante una enmienda. De lo contrario, dentro de unos años veríamos a miles de profesionales atrapados de nuevo en la misma situación de miseria.
Nos queda garantizar una pensión equivalente a las ahora aprobadas a los mutualistas pasivos ya en situación de jubilación. Debe ser una obligación a cargo de la mutualidad y no simplemente una decisión arbitraria anual.
sobre la firma:
Portavoz parlamentario de IU y de Justicia del Grupo Plurinacioal de Sumar