Ampliación | Histórica visita del sultán de Omán a China con la crisis de Ormuz de fondo

El sultán de Omán viaja por primera vez en 48 años a China en plena tensión en el estrecho de Ormuz y busca apoyos para rebajar el pulso entre Irán y EEUU.

El sultán de Omán, Haitham Bin Tarik Al Said, llega a China en visita oficial  Cai Yang / Xinhua News / Europa Press

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El sultán de Omán, Haitham Bin Tarik Al Said, ha pasado a la historia como el primer jefe de Estado omaní que viaja oficialmente a China desde el inicio de las relaciones diplomáticas bilaterales hace 48 años. Su desplazamiento se produce en un momento extremadamente delicado para el sultanato, atrapado entre la pugna abierta entre Irán y Estados Unidos y, en particular, por la tensión permanente en el estrecho de Ormuz, vía marítima que Omán comparte con la República Islámica.

El dirigente omaní fue recibido este lunes por el presidente chino, Xi Jinping, con quien ha participado en una “ceremonia de firma de documentos de cooperación”, según la agencia oficial Xinhua, centrados en “energía, inversión y alta tecnología”. Más allá de estos acuerdos, la agenda de ambos mandatarios está marcada por la situación en Ormuz, condicionada por la cercanía política entre Pekín y Teherán y por el principio de entendimiento sellado a mediados de agosto entre Omán e Irán sobre los corredores de tránsito en el estrecho, teóricamente refrendado hace aproximadamente un mes.

La reunión concluyó con una declaración conjunta en la que las dos delegaciones “consideran que el estrecho de Ormuz debía ser restaurado a la navegación normal y segura” y sostienen que la salida al conflicto pasa por reactivar cuanto antes el Memorando de Entendimiento de Islamabad, además de retomar el diálogo y las negociaciones con vistas a un acuerdo global “incluso sobre la cuestión nuclear”, un punto especialmente sensible porque Irán intenta desligar cualquier alusión a su programa atómico tras acusar a Estados Unidos de vulnerar dicho pacto.

En el texto, las partes también “abogan por la resolución de las controversias por medios políticos y diplomáticos, e instaron a Estados Unidos e Irán a mantener la vía pacífica, lograr un alto el fuego integral y el cese de las hostilidades lo antes posible”.

Compromiso político entre Pekín y Mascate

En este contexto, Xi Jinping trasladó al sultán la voluntad de China de “fortalecer la comunicación y la coordinación con los países árabes, incluidos los Estados árabes y los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG)” en una etapa de “transformación sin precedentes” marcada por múltiples “problemas globales”. A juicio del presidente chino, “Oriente Próximo y la región del Golfo no deben convertirse en escenario de rivalidades entre grandes potencias ni de conflictos geopolíticos”.

El sultán Haitham valoró la “justa postura de China” sobre el dossier de Oriente Próximo y expresó su disposición “a coordinarse estrechamente con China para defender el derecho Internacional, adherirse a la resolución pacífica de las diferencias y promover conjuntamente la seguridad y la estabilidad regionales y mundiales”.

Pese a estos gestos diplomáticos, la tensión en el estrecho de Ormuz continúa siendo elevada: Estados Unidos mantiene su despliegue de presión militar y de vigilancia, mientras Irán comunica de forma recurrente “explosiones” en petroleros que cruzan la zona por rutas “no autorizadas” por Teherán. Todo ello sucede entre especulaciones sobre una eventual reanudación de las conversaciones y las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acerca de una posible vuelta a la confrontación abierta.