El Ejecutivo italiano ha decidido este viernes suspender de forma provisional la aplicación del acuerdo de Schengen con España y restablecer los controles en sus pasos fronterizos, como respuesta directa al repunte migratorio registrado en Ceuta. Roma justifica esta actuación como imprescindible para “salvaguardar la seguridad nacional”.
“El Gobierno ha decidido suspender temporalmente el régimen de libre circulación previsto por Schengen en las fronteras marítima y aérea con España, reintroduciendo los controles fronterizos”, ha indicado la primera ministra, Giorgia Meloni, en redes sociales.
La jefa del Gobierno ha precisado que “se trata de una medida extraordinaria” adoptada por Roma “para salvaguardar la seguridad nacional” y prevenir “posibles repercusiones” para su país. “La medida se mantendrá vigente solo durante el tiempo necesario, con especial atención a limitar cualquier impacto en los flujos turísticos de verano”, ha dicho.
Meloni ha recalcado igualmente que Italia “está lista para apoyar cualquier iniciativa europea de respaldo a las instituciones españolas que sea necesaria para restablecer el pleno control de las fronteras exteriores de la Unión y enfrentar con determinación la situación en curso”.
“Defender las fronteras significa defender la seguridad de los ciudadanos, combatir la inmigración irregular y golpear las redes criminales que trafican con seres humanos”, ha zanjado la primera ministra italiana.
En paralelo, el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, ha subrayado en términos similares que la suspensión “es una elección necesaria para proteger la seguridad” de la población italiana y “defender las fronteras europeas, una medida prevista por los tratados y que hoy se vuelve ineludible”.
Tajani ha remarcado además que la situación en Ceuta confirma que “la gestión de las fronteras de la Unión es una responsabilidad común”. “Es necesario trabajar juntos para evitar que flujos incontrolados de migrantes entren en el territorio de la UE, con todos los riesgos consecuentes y con la amenaza del terrorismo, que debe combatirse sin vacilaciones”, ha dicho.
Tras la reunión del Comité de Análisis sobre Inmigración y Seguridad de las Fronteras en el Ministerio del Interior, presidida por Matteo Piantedosi, Interior ha ordenado reimplantar los controles aduaneros. Según medios italianos, Piantedosi tomó esta decisión después de conversar con su homólogo francés, Laurent Nuñez, con quien pactó reforzar la vigilancia en la frontera terrestre entre Francia e Italia.
La medida se produce en pleno choque diplomático entre Madrid y Roma a raíz de la crisis migratoria en Ceuta, donde alrededor de 60.000 personas cruzaron de forma irregular la frontera este jueves, aunque la mayoría habría regresado a Marruecos a lo largo del viernes.
En este escenario, Giorgia Meloni ya había adelantado el jueves que Italia estudiaba cerrar de facto el espacio Schengen con España mediante controles reforzados, como respuesta al episodio vivido en Ceuta. La iniciativa ha recibido el respaldo de gobiernos como los de Austria, Finlandia o Dinamarca, mientras que Francia ha optado por incrementar el despliegue policial y los controles en su frontera.
El Gobierno español reaccionó convocando al embajador italiano en Madrid, Giuseppe Buccino Grimaldi, tras calificar la propuesta de Roma como algo “impropio” de un país “socio y amigo del que esperamos solidaridad europea y no demagogia partidista”.
Este viernes, en una nueva réplica a las críticas del Ejecutivo de Meloni, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido señalando que “la solidaridad y la empatía son opcionales” pero “el respeto a los tratados europeos y a los datos no”.
En un mensaje difundido en redes sociales y recogido por Europa Press, Sánchez ha aportado las cifras de entradas irregulares de inmigrantes registradas por Frontex entre 2021 y 2026, subrayando que Italia recibe más del doble de llegadas de inmigración irregular que España.