Ampliación | Ocho muertos en un ataque con dron ucraniano contra un autobús en la zona de Donetsk controlada por Rusia

Ocho personas han muerto tras el ataque con dron a un autobús en Donetsk bajo control ruso, que Moscú investiga como supuesto ataque terrorista.

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Ambulancia en Moscú, Rusia BAI XUEQI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

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El balance de víctimas mortales por el impacto de un dron lanzado por el Ejército de Ucrania contra un autobús en la provincia de Donetsk, en el este del país y casi totalmente bajo control de Rusia, ha ascendido a ocho fallecidos, según han informado las autoridades prorrusas de la región.

El gobernador prorruso de Donetsk, Denis Pushilin, había señalado inicialmente en un mensaje en redes sociales que siete civiles habían perdido la vida y once personas habían resultado heridas. Posteriormente, en declaraciones a la agencia rusa de noticias Interfax, precisó que uno de los heridos ha muerto en las últimas horas.

En este contexto, Pushilin ha denunciado "otro acto de agresión inhumana y sin precedentes por parte de los fascistas ucranianos" y ha explicado que el autobús fue alcanzado en Yenakieve cuando realizaba el trayecto entre Simferopol y Moscú. También ha trasladado sus condolencias a los allegados y familiares de las víctimas.

La portavoz del Comité de Investigación de Rusia, Svetlana Petrenko, ha confirmado que se ha abierto un procedimiento penal por "ataque terrorista" en relación con lo ocurrido. Ha añadido que el organismo ya trabaja para esclarecer los "detalles" del ataque y "las personas concretas que han estado involucradas".

Tras el anuncio, el Ministerio de Exteriores ruso ha afirmado en un comunicado que "el régimen de Kiev ha demostrado una vez más su esencia nazi e inhumana al cometer otro crimen cínico y sangriento" y ha calificado igualmente el suceso como "ataque terrorista".

En la misma nota, el Ministerio ha subrayado que "cabe destacar que, tras el bombardeo, se avistaron drones de reconocimiento de las Fuerzas Armadas ucranianas en los cielos sobre el lugar de la tragedia, que, al parecer, estaban registrando las consecuencias del crimen de guerra cometido", antes de acusar a las autoridades ucranianas de que "el régimen de Kiev, derrotado en el campo de batalla, busca descargar su impotente ira contra civiles indefensos".

Por ello, el Ministerio ha instado "a todos los gobiernos responsables, organizaciones internacionales relevantes y medios independientes" a "condenar este brutal ataque terrorista" y ha advertido de que "el silencio ante este crimen de Kiev y otras atrocidades sangrientas equivale a aprobar las políticas inhumanas del régimen de (el presidente ucraniano, Volodimir) Zelenski".

En paralelo, el Ministerio de Defensa ruso ha informado de que en las últimas horas han sido derribados 354 drones sobre las regiones de Moscú, Bélgorod, Briansk, Vorónezh, Kaluga, Kursk, Leningrado, Nóvgorod, Oriol, Pskov, Rostov, Smolensk, Tver, Tula y Krasnodar.

Asimismo, ha indicado que los sistemas de defensa antiaérea rusos han interceptado también varios aparatos aéreos no tripulados sobre aguas del mar de Azov y en la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, una decisión que sigue sin ser reconocida por la comunidad internacional.

Las provincias de Donetsk y Lugansk, que integran la región del Donbás, se encontraban ya desde 2014 inmersas en un conflicto armado entre el Ejército de Ucrania y las autoridades separatistas prorrusas. El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó la invasión a gran escala de Ucrania el 24 de febrero de 2022, pocos días después de reconocer la independencia de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk.