El presidente ruso, Vladimir Putin, sostuvo este jueves que alcanzar un "acuerdo" con Ucrania no entra en contradicción con que Moscú mantenga el dominio sobre toda la región del Donbás. Este territorio sigue siendo el principal escollo de unas conversaciones impulsadas por Estados Unidos, actualmente congeladas por la guerra en Irán.
“Una cosa no excluye la otra. Controlar toda la región del Donbás y concluir un 'acuerdo' no son mutuamente excluyentes”, afirmó el mandatario en un encuentro con periodistas extranjeros celebrado en San Petersburgo, en el marco de un foro económico internacional, según recogió la agencia Interfax.
Al referirse al frente oriental de Ucrania, Putin aseguró que el Donbás está prácticamente “liberado”, detallando que Lugansk se encuentra “al cien por cien” bajo control ruso, mientras que en Donetsk el dominio de Moscú alcanzaría el 85%. “El Ejército ruso ha puesto bajo su control unos 2.440.000 kilómetros cuadrados”, subrayó.
El líder del Kremlin añadió que la ofensiva continúa avanzando cada día y que, fruto de estas operaciones, las fuerzas rusas controlan ya en torno al 80% de la región de Zaporiyia.
De nuevo, Putin insistió en que Moscú está dispuesto a firmar la paz y que el desenlace del conflicto depende de Kiev. Como base de cualquier entendimiento, remarcó, se mantiene el marco que Rusia y Estados Unidos pactaron en la cumbre de Anchorage, en Alaska, celebrada en agosto de 2025.
Recordó que entonces Rusia aceptó las propuestas planteadas en aquel encuentro para poder asumir “ciertos acuerdos”, por lo que, a su juicio, ahora es Ucrania quien “también debe aceptar estos compromisos”.
Si eso ocurre, “el conflicto llegará rápidamente a su fin natural”, sostuvo el presidente ruso, que describió una Ucrania en la que “nadie quiere pelear” y que afronta una “escasez catastrófica” de efectivos. A las bajas en primera línea se sumarían, dijo, un creciente número de deserciones, unas “60.000 aproximadamente 60.000”.
En otro momento de su intervención, Putin abordó el proceso para que Ucrania “se convierta en miembro” de la Unión Europea y afirmó que Moscú no se opone a esa aspiración.
“A nosotros no nos afecta en absoluto. No nos oponemos. Adelante”, declaró, antes de puntualizar que lo que Rusia rechaza es “que la UE se convierta en un bloque militar”. “Esto nos preocupa, pero no no nos oponemos a los vínculos económicos y a la integración (entre Kiev y Bruselas)”, añadió, advirtiendo seguidamente de las posibles consecuencias de “la apertura de los mercados europeos a los productos agrícolas ucranianos”.
En esta misma línea, aseguró que no descarta “mantener contacto con representantes de la UE”, ya que “basta con levantar el teléfono, llamar o visitar”. “Si alguien cree que sería apropiado reanudar el diálogo con Rusia, que lo haga. Eso es todo”, remachó.
Al referirse al papel de los Veintisiete en las conversaciones sobre Ucrania, subrayó que “una cosa es participar en las negociaciones y otra muy distinta ser mediador”. “¿Qué clase de mediador puede ser la UE cuando presta asistencia directa a un país con el que mantenemos un conflicto militar? La mediación presupone neutralidad. (...) Quienes deseen actuar como mediadores deben ser personas de confianza para ambas partes negociadoras”, señaló.
Por último, Putin afirmó que el envío de gas a Alemania a través del gasoducto Nord Stream 2 podría retomarse “mañana” si Washington levanta las sanciones que pesan sobre esta infraestructura. “Si el Gobierno (alemán) llega a un acuerdo con sus socios (y) se levantan las sanciones, pulsamos el botón y el gas empieza a fluir. Podría ser mañana mismo”, indicó.