Las autoridades rusas han informado este lunes de la muerte de al menos cinco personas en un ataque con misiles atribuido al Ejército ucraniano contra una planta industrial situada en la región de Vorónezh, en el centro del país.
“Cinco personas han muerto como consecuencia del ataque con misiles contra la ciudad. Varias decenas de ciudadanos buscaron atención médica, pero la mayoría ya han sido dados de alta tras recibir tratamiento”, ha indicado el gobernador de Voronezh, Alexander Gusev, en sus redes sociales.
El responsable regional ha explicado que el fuego originado en la fábrica ya ha sido sofocado, aunque ha precisado que el impacto del bombardeo se ha extendido a la zona residencial cercana, donde al menos una decena de edificios, entre ellos seis viviendas, han sufrido daños, al igual que alrededor de medio centenar de coches.
Gusev ha añadido que los familiares de las víctimas mortales recibirán una compensación de un millón de rublos, equivalente a unos 11.700 euros, mientras que a los heridos de mayor gravedad se les asignarán 300.000 rublos, unos 3.500 euros por persona.
En los últimos meses, Ucrania ha asumido públicamente una serie de ataques de largo alcance contra infraestructuras y otros objetivos en territorio ruso, asegurando que emplea armamento de fabricación propia y que estas operaciones forman parte de su plan para trasladar de nuevo la guerra al interior de Rusia, conflicto que atribuye a la decisión inicial del presidente ruso, Vladimir Putin.
“Putin no solo calculó mal al atacar Ucrania. Cometió un error histórico. Con cada mes que pasa sin que acepte este hecho y ponga fin a la guerra, las cosas no harán más que empeorar para él y su régimen”, señaló recientemente el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, sobre los ataques de largo alcance.
