El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconocido este miércoles que protagonizó un tenso cruce verbal con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al que llegó a llamar “puto loco”. No obstante, ha tratado de restar hierro al incidente, defendiendo la necesidad de poner fin a la guerra en Líbano y recalcando que su relación con Israel se ha mantenido sólida en el marco de la ofensiva en Irán.
“Sí, lo hice. No diría que estaba enfadado. Estaba un poco perturbado por su constante enfrentamiento con Líbano”, ha confirmado el mandatario estadounidense sobre su conversación con Netanyahu, en declaraciones al pódcast de la periodista conservadora Miranda Devine.
En ese contexto, Trump ha relatado que “en cierto momento dije: quizá tengamos que detener esto. Tenemos que detenerlo”, aunque ha incidido en que ambos dirigentes han “trabajado bien juntos” durante los últimos meses, pese a la intensidad del conflicto.
El inquilino de la Casa Blanca ha recalcado además: “Me gusta mucho Bibi y he trabajado muy bien con él. Yo soy un presidente en tiempos de guerra. Él es un primer ministro en tiempos de guerra, en una parte muy importante del mundo”, reivindicando que los dos han actuado “muy bien” y se han “entendido muy bien” en este periodo.
Según avanzó el portal estadounidense Axios, la conversación telefónica entre Trump y Netanyahu para abordar la escalada en Líbano fue especialmente bronca y dejó al descubierto las discrepancias entre ambos en plena guerra en Oriente Próximo.
En un momento de la llamada, Trump reprochó al primer ministro israelí la renovada ofensiva militar en territorio libanés, elevando el tono hasta llamarle “puto loco”, después de recordarle que, a su juicio, sin su apoyo estaría encarcelado.
“Estás puto loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el pellejo. Ahora todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto”, afirmó el presidente estadounidense, de acuerdo con dos fuentes conocedoras del contenido de la charla. Este intercambio se produjo mientras la ofensiva israelí ponía en riesgo el proceso de negociación impulsado por Estados Unidos e Irán para lograr un alto el fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz.
Netanyahu resta importancia a la bronca y habla de desacuerdos tácticos
Por su parte, el jefe de Gobierno israelí, en una entrevista con la cadena estadounidense CNBC, no ha desmentido el encontronazo verbal y lo ha atribuido a meros “desacuerdos tácticos”. “A veces, como ocurre en las mejores familias, tenemos desacuerdos tácticos. Pero siempre encontramos la manera de resolverlos. Y lo hacemos como grandes amigos”, ha señalado.
Netanyahu ha subrayado que Estados Unidos e Israel comparten “objetivos comunes” y mantienen una postura coincidente en “las cuestiones fundamentales” sobre Irán, entre ellas el propósito de “poner fin al programa nuclear” de Teherán.
“Siempre hemos encontrado una manera de salir adelante. Tenemos muchísimos acuerdos”, ha remachado, minimizando así la importancia del choque dialéctico con Trump y presentándolo como una diferencia puntual dentro de una alianza estratégica más amplia.